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PAÍS: REESTRUCTURACIóN DE LAS FUERZAS ARMADAS
Una larga batalla
El reciente encuentro entre la ministra de Defensa, Nilda Garré y el secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates, que tuvo escasa repercusión en la prensa nacional, generará consecuencias inmediatas en cuanto a las condiciones en las que desarrollarán su actividad las Fuerzas Armadas argentinas, según sostiene la mayoría de los expertos en el tema.
Además de transmitirle a Gates las inquietudes que fueron planteadas en la pasada cumbre de la Unión de las Naciones Suramericanas (Unasur) respecto del acuerdo que permite a soldados estadounidenses el uso de bases colombianas, Garré inició las conversaciones destinadas a revisar los pactos militares suscriptos durante las décadas del 50 y 60, debido a que «ya no responden a las exigencias del momento actual», ni son coherentes con la legislación vigente.

EXTRAÑO SILENCIO. La entrevista de la ministra Garré con el secretario de Defensa Robert Gates tuvo escasa repercusión en la prensa nacional.
En efecto, los acuerdos se corresponden con un contexto absolutamente distinto del actual, que se caracteriza por el empequeñecimiento relativo de los ejércitos occidentales y la aparición de las llamadas Corporaciones Militares Privadas (CMP), que ofrecen todo tipo de servicios de alta tecnología y operan en zonas de conflicto abierto o latente. El sociólogo Fabián Nievas, especialista en Sociología de la Guerra, señala al respecto: «Si el ejército moderno nació con la función específica de enfrentarse eventualmente con otros, dejando el control interno a fuerzas policiales y de seguridad, hoy en sus versiones más desarrolladas y especializadas tiende a retomar aquel papel indiferenciado».
Nievas apunta asimismo que en regiones como la que integra la Argentina, las hipótesis de conflicto más atendibles están ligadas con la defensa de los recursos naturales, lo cual hipotéticamente obligaría al país a enfrentarse a poderosas maquinarias bélicas como la de Estados Unidos o la OTAN. Las que podrían involucrar a fuerzas de países vecinos son impensables, aún en el caso de disputas como la del río Uruguay por la instalación de la pastera Botnia. Por fin, en un escenario global de lucha antiterrorista como el que plantea el Pentágono los instrumentos convencionales resultan ineficaces.
Es en este marco que el gobierno kirchnerista se ha planteado profundizar la reestructuración de las Fuerzas Armadas mediante la orientación de su accionar hacia la defensa externa –reservando la seguridad interna para las fuerzas policiales–, la consolidación de un mando militar unificado en el Estado Mayor Conjunto, la renovación de la doctrina castrense y un cambio en el paradigma de despliegue militar.
Un notorio avance fue la sanción –en agosto de 2008– de la ley 26.394 que estableció el nuevo sistema de Justicia Militar que reemplazaría al hasta entonces vigente, aprobado en 1951 sobre la base del modelo español del siglo XVIII, y que no sufriera ninguna modificación en casi seis décadas, a pesar de que la mayoría de los juristas señalaron que sus disposiciones eran anacrónicas e inconstitucionales.
A partir de la implementación de la nueva normativa se abolió la pena de muerte –que no era efectivamente aplicada pero se seguía solicitando en determinados casos–, la homosexualidad dejó de ser sancionada, desapareció la jurisdicción penal militar y se incorporaron al Código Penal ordinario figuras delictivas específicas para el ámbito castrense, entre ellas la de acoso sexual cometido por un superior. Por el contrario, desaparecieron todos los delitos denominados «contra el honor militar», una figura que pretendía instalar la idea de que los uniformados tienen valores diferentes a los del resto de los ciudadanos.
Planes de enseñanza
En cuanto al nuevo Código Disciplinario, sus disposiciones garantizan el derecho a denunciar irregularidades, aun si involucran a superiores, así como a negarse a cumplir órdenes ilegítimas, establece vías para combatir el abuso de autoridad y las vejatorias novatadas, e instaura por primera vez la prohibición de utilizar el poder para castigar «ideas, creencias, políticas, religiosas o morales», consignándose expresamente que las sanciones no podrán afectar «la dignidad personal ni humillar al soldado».
Empero, no son pocos los expertos que consideran contradictoria con los objetivos señalados, la sanción –en junio de 2007– de la ley 26.268, más conocida como «ley antiterrorista», insistentemente reclamada por Estados Unidos, que tiende a sustentar probables hipótesis de conflictos internos. Así la resistencia popular a determinadas políticas, dada la laxitud del texto de la norma, podría configurarse como «terrorista», ya que se caracteriza como tal a quien responda a «un plan de acción organizado destinado a la propagación del odio político» o, como es el caso de los activistas globalofóbicos o ambientalistas, esté vinculado con «redes operativas internacionales».
En cambio, fue valorado casi unánimemente como expresión de soberanía un hecho aparentemente menor pero significativo como lo fue la intimación formulada en abril último por el Ministerio de Defensa al Grupo Militar de Estados Unidos, dependiente de la embajada de ese país, para que desalojara las oficinas que ocupaba desde los años 60 en el Edificio Libertador, sede del Ejército. El contingente, que figuraba como misión de cooperación técnica, sólo habría abandonado temporalmente su oficina durante el breve período de la presidencia de Héctor Cámpora, para regresar luego a sus aposentos del piso 13.
Otros aspectos de la reforma encarada –la modificación de los planes de enseñanza en los establecimientos militares, la introducción de la problemática de los derechos humanos en los programas de estudio, o la definición de una nueva doctrina castrense– difícilmente puedan mensurarse en el corto plazo, ya que, como lo han demostrado las reacciones corporativas ante los juicios a los genocidas por delitos de lesa humanidad, el que la inmensa mayoría de los cuadros no hayan tenido actuación durante los años de plomo no implica que las nuevas generaciones de oficiales hayan abandonado la cultura prusiana y represiva que heredaron de sus mayores.
D. V.
LEY DE MEDIOS
Redistribución de la palabra
En el marco de una campaña mediática pocas veces vista, desplegada en nombre de una particular e interesada concepción de la libertad de prensa, y como paso previo a la discusión en el recinto, se llevaron a cabo las audiencias públicas sobre el proyecto de ley de Servicios de Comunicación Audiovisual enviado por el Poder Ejecutivo, y otros proyectos sobre el mismo tema con estado parlamentario, convocadas por la Comisión de Comunicaciones e Informática de la Cámara de Diputados.
Mientras los grandes medios de comunicación, especialmente los que forman parte del Grupo Clarín, ninguneaban el debate («hoy vuelve a desfilar el coro de apoyos al proyecto oficial», decían), y destacaban los pronunciamientos condenatorios al proyecto y al momento elegido para debatirlo, emitidos por cámaras empresarias del sector y algunos sectores de la oposición política, desfilaron por el salón del edificio anexo del Congreso decenas de dirigentes de organizaciones sociales, defensores de los derechos humanos, sindicatos, medios comunitarios, universidades, representantes de distintas actividades del mundo cultural y artístico, académicos, que opinaron sobre la iniciativa, no se privaron de reclamar los cambios que consideraban necesarios pero, en abrumadora mayoría, respaldaron la oportunidad de discutir en democracia una nueva regulación para la actividad comunicacional.
Entre las voces que se escucharon durante las sesiones de las audiencias, no faltaron los cooperativistas, quienes desde 1983 vienen bregando por un reemplazo democrático del decreto ley de la dictadura. «Debemos señalar con énfasis que el sector de la economía solidaria, dentro del cual ocupan un espacio destacado las entidades cooperativas, se ha visto discriminado a lo largo de todos estos años por la imposibilidad de disponer y gestionar medios de comunicación audiovisual», expresó Edgardo Form, presidente de Cooperar y gerente general del IMFC. «Es hora, por lo tanto, de que se reivindique el derecho a ejercer la libertad de expresión para nuestro movimiento, de modo que la redacción definitiva de la ley establezca con absoluta claridad que las cooperativas de todo tipo tienen precisamente el pleno derecho a participar en el segmento de las frecuencias que se otorguen al sector no lucrativo».
Otros dirigentes del sector plantearon sus opiniones, entre ellos, los presidentes de Face (cooperativas eléctricas) y Fecotel (telefónicas), Marcelo Gallo y Felipe Bóccoli respectivamente, y Roberto Gómez, del IMFC. Para Gómez, «la consolidación de la democracia no sólo entraña redistribución de la riqueza, como paso necesario, ineludible, exige también redistribución de la palabra».
Jorge Vilas
OPINIÓN:
EDUARDO ROSENZVAIG - ESCRITOR
Abandonar la pesadilla
Hay algo de desesperanza en las drogas. ¿Se puede prohibir la desesperanza? Acaso sí remover sus causas sociales, pero lo que no se debe es castigar a los desesperanzados. Y es lo que se hace. El valor anual del mercado mayorista mundial de drogas ilegales es mayor al de los alimentos. Por eso la prohibición es una zambullida en los beneficios de unos pocos y más sufrimiento de los adictos. Pura ofensa.
El fallo de la Corte Suprema despenalizando el consumo de la marihuana es un paso a la totalidad que reclaman grandes intelectuales como Carlos Fuentes, García Márquez y otros. Cuando vemos las películas sobre la «ley seca» en el Tío Sam, ¿no nos sonreímos? La famosa prohibición del alcohol, hoy ridícula, de escrúpulos lunáticos, aumentó el número de consumidores, creó la mafia, deterioró la política, ensangrentó las ciudades. Reprimir es crear «Iraks» cada día. Sólo en los últimos dos años se decomisaron a los narcocapitalistas mexicanos armamentos como para 42 batallones de ejército. Lo pagan los desesperanzados, a más de millares de policías y jueces que van tras ellos. Se reprimen por abajo a los que colapsan de fe en el mundo y en sí mismos, que son jóvenes pobres (41% de Latinoamérica), y por eso «mano de obra barata» en su anchuroso dolor de «camellos». Por arriba, en los Estados Unidos, primer consumidor mundial de ensoñaciones esperanzadas bajo el acicate químico, no hay un solo distribuidor mayorista capturado.
La penalización crea condiciones de «guerra», con sus muertos, represiones, capturas, beneficiosa porque aumenta el precio de la mercancía y con ello la cuota de ganancia. Por ejemplo el papel de hacer entrar drogas para que el Norte siga teniendo esperanza le tocó, en el TLC, a México, transformándolo en un escenario de guerra.
Abandonar de una vez la pesadilla de las legislaciones clérigo-militares es entrar al otro mundo de la libertad respetuosa de las decisiones individuales. Lo cual sí implicará educar contra las drogas, dimensionar una moral, combatir las desigualdades y poner fin a las guerras urbanas. |
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PAÍS: ENCUENTROS HETERODOXOS
Repensar la economía
El discurso sobre temas económicos suele ser monopolizado por un conjunto de consultores-asesores de grandes empresas. Sus opiniones, además, gozan de amplia cobertura en las principales cadenas de medios de comunicación. En los últimos años, sin embargo, empezaron a agruparse y a terciar en el debate economistas de distintas filiaciones, aunque de común matriz heterodoxa.
Algunos de esos especialistas, como Aldo Ferrer, desarrollan su actividad desde los años 60 del siglo pasado; otros forman parte de las últimas camadas de egresados en distintas disciplinas de las ciencias sociales. Formulan sus aportes desde universidades públicas, centros de investigación y movimientos sociales. Aunque también actúan en distintos niveles del Gobierno Nacional y administraciones provinciales.

VISIONES ALTERNATIVAS. Las pymes, un importante segmento de la realidad nacional que merece la atención de los analistas económicos.
Dos recientes encuentros recogieron variadas expresiones de esos esfuerzos por reconstruir un pensamiento crítico, con eje en propuestas populares y de desarrollo independiente. A esas citas seguirán otras tantas entre los meses de octubre y noviembre. El objetivo compartido es debatir premisas tan instaladas como falsas, y poner en cuestión las categorías más habituales de las corrientes neoliberales.
Cambio de lógica
El primer congreso anual de Aeda (Asociación de Economía para el Desarrollo de la Argentina ) abrió el fuego en la Capital Federal, el 24 y 25 de agosto. En tanto, del 10 al 12 de setiembre sesionó también en la ciudad de Buenos Aires, organizado por la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo (UPMP), el III Encuentro Internacional de Economía Política y Derechos Humanos. Para octubre, del 15 al 17, están previstas las II Jornadas de Economía Crítica (JEC), a realizarse en Bahía Blanca. Y el 9 y 10 de noviembre se desarrollará la III Jornada de Economía Política de la UNGS (Universidad Nacional de General Sarmiento), en la localidad bonaerense de Los Polvorines.
El hilo conductor de las cuatro reuniones es el ánimo por polemizar con las «verdades económicas» propaladas por organismos internacionales, universidades privadas, estudios capitaneados por ex funcionarios de distintos gobiernos (incluso militares) y foros de grandes empresarios.
¿Por qué es necesario consolidar las nuevas corrientes de análisis económico? Aeda, que agrupa a más de un centenar de expertos, alertó en su documento fundacional, de octubre del año pasado, que se mantiene intacta «la matriz ideológica que sustentó las políticas económicas que llevaron a la Argentina por un sendero de exclusión social, desindustrialización y desempleo».
«La mayor parte de los economistas se forma en esa tradición, se estructura en torno a fundaciones y consultoras muy bien financiadas por sectores de poder sumamente interesados en que esas ideas se desarrollen y difundan. Por ende, la batalla ideológica, lejos de haberse ganado, continúa vigente», advirtió la asociación, que preside Matías Kulfas, hoy director del Banco de la Nación y ex subsecretario de la pequeña y mediana empresa.
Bajo el lema «Oportunidades y obstáculos para el desarrollo de Argentina. Lecciones de la post-convertibilidad», el encuentro de Aeda evaluó en 20 mesas de discusión y cuatro paneles las chances de un «cambio estructural que consolide una sociedad incluyente». A tal fin se presentaron unos 70 trabajos y exposiciones de expertos como Bernardo Kosacoff (director de Cepal-Argentina), Enrique Martínez (presidente del Inti), Fernando Porta (investigador del Centro Redes), Roberto Feletti (secretario de Política Económica), Eduardo Basualdo (investigador de Flacso), Daniel Kotzer (PNUD), Martha Novick (Ministerio de Trabajo), Aldo Ferrer (profesor de la UBA , director del Plan Fénix), Enrique Arceo (Flacso) y Mercedes Marcó del Pont (presidenta del Banco Nación), entre muchos otros.
La presencia del economista coreano Ha-Joon Chang, destacado especialista en temas de desarrollo económico y comercio internacional, catedrático en la Universidad de Cambrigde, permitió, por otra parte, discutir las falacias más difundidas sobre los supuestos beneficios del libre comercio.
El encuentro de la Universidad de las Madres contó también con la asistencia de expertos extranjeros como Plinio de Arruda Sampaio Jr. (Brasil), Camille Chalmers (Haití); Joseph Alevi (Australia); Arturo Huerta (México); Servando Álvarez Villaverde (Venezuela); Antonio Elías (Uruguay) y Roberto Verrier Castro (Cuba), para desarrollar el tema «Crisis mundial, ¿hacia dónde vamos? La economía al servicio de los pueblos».
También participaron representantes de los gobiernos de Venezuela, Bolivia, Ecuador, Cuba, Paraguay, y de organizaciones académicas, sociales y políticas. Y entre otros especialistas locales disertaron Atilio Borón, Ricardo Aronskind, Abraham Gak, Julio Gambina, Jaime Fuchs, Felisa Miceli, Stella Calloni y Guillermo Wierzba.
La reunión fue organizada por el Centro de Estudios Económicos y Monitoreo de las Políticas Públicas (Cemop-Upmp) y sus ejes fueron cuatro: ¿Hacia un Nuevo Orden Global?; América latina frente a la crisis; La economía social y los movimientos populares; y Derechos humanos y desarrollo sustentable.
Bahía y Los Polvorines
Las II Jornadas de Economía Crítica (Jec), en tanto, se plantean desarrollar el tema «Crisis mundial y nacional. Alternativas teóricas y políticas frente a la ortodoxia», a dos años del primer encuentro realizado en La Plata. Organizan la reunión las Escuelas de Economía Política de la universidad platense y la UBA, la Red de Estudios de Economía Política de la Universidad Nacional de Rosario, el Colectivo Viceversa de la Universidad Nacional del Sur y el grupo de economía Scalabrini Ortiz, de la Universidad Nacional de Mar del Plata.
El desafío, dicen los organizadores, es «recuperar visiones alternativas que permitan una cabal comprensión de la realidad mundial y las particularidades de América latina y Argentina para, en base a ese conocimiento, formular propuestas para organizar la acción política». Se prevén, en ese sentido, entre otras exposiciones, las de de Julio Neffa, Adriana Marshall, Rubén Lo Vuolo, Rolando Astarita, Eduardo Lucita, Juan Iñigo Carrera y Guillermo Vitelli.
Al encuentro adhieren espacios como Economistas de Izquierda (Edi), Instituto Argentino para el Desarrollo Económico (Iade), Centro de Estudios para el Desarrollo Argentino (Cenda) y Grupo Luján, de Investigación de la Universidad de Luján.
Por último, la III Jornada de Economía Política, organizada por el área específica del Instituto de Industria de la UNGS, busca «contribuir a la construcción de un espacio sistemático de reflexión crítica sobre la economía». La agenda prevé evaluar las tendencias del capitalismo mundial y la actual crisis financiera; y las economías de América latina y la Argentina a la luz de la economía política.
Con sus matices, a cada encuentro le cabe la definición de los organizadores de la JEC bahiense, sobre la urgencia de «empezar a formar un entramado académico de calidad y por fuera del mainstream (corriente principal) neoliberal». Para ello, afirman, debe aprovecharse la actual oportunidad histórica, en que «la ortodoxia devela a todas luces sus falencias y su incapacidad para dar explicaciones, respuestas y soluciones».
Daniel Víctor Sosa
OPINIÓN:
ALFREDO T. GARCÍA - ECONOMISTA
Una ayudita de los emergentes
En su reciente visita al país, el economista jefe del FMI dejó varias ideas dignas de tener en cuenta. Una de ellas sostiene que cuando los países dejan de tomar préstamos del FMI, «comienzan a portarse mal», dando por sentado que la tutela del FMI es absolutamente necesaria.
La segunda idea tiene visos de revolucionaria, pero no es más que la vieja retahíla neoliberal disfrazada: resulta ineficiente que los países acumulen reservas internacionales, es mejor que tomen un préstamo del FMI como seguro de liquidez, ya que piensan que si están endeudados, «se portarán bien».
¿Qué significa portarse bien para el FMI? Continuar con las recetas de libremercado y Estado mínimo que sigue exigiendo actualmente a los países periféricos a los que les presta; pero en esta coyuntura, está interesado por evitar que acumulen reservas internacionales, la mejor manera para los emergentes de defenderse de las crisis externas, y que gasten esas reservas que acumulan por sus exportaciones en comprar bienes a los países centrales. Sin duda no desea países con superávits comerciales importantes, una característica que, por ejemplo, le permitió a América latina un elevado crecimiento en estos últimos años. Para hacer posible esta aspiración, sugiere que los países periféricos, en especial los asiáticos, dejen actuar a las fuerzas del mercado y revalúen su moneda, ya que los capitales están volviendo a invertir en ellos, cansados de tener bonos estadounidenses que rinden casi nada. Los argentinos tenemos una clara idea del efecto sobre la economía de una moneda sobrevaluada, proceso que sufrimos durante la convertibilidad.
En definitiva, las ideas del FMI buscan estructurar los flujos mundiales para que los países centrales descarguen parte de la crisis en los emergentes, aprovechando que son los que, hasta el momento, han sido menos afectados. La idea base es que el crecimiento que no pueden lograr los países centrales en sus mercados internos, sea compensado por las compras de los países de la periferia. Nuevas recetas que indican que el FMI está aún muy lejos de cambiar su ideología.
Daniel Víctor Sosa |
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SOCIEDAD: AÑO INTERNACIONAL DE LA ASTRONOMÍA
Cerca del cielo
Grossísimo!», grita uno de los chicos de quinto grado de una escuela del Valle de Uco (provincia de Mendoza) al poner uno de sus ojos sobre el ocular de un telescopio. «¡Espectacular!», exclama a su turno una señora, pero en el parque del Observatorio Astronómico de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), adonde acudió para deleitarse con los anillos de Saturno, que este año se ven de perfil.
En las aulas, las plazas, los clubes de pueblos y en tantos otros ámbitos de reunión, desde hace meses, se vienen intensificando actividades para escudriñar el más allá, algo que muchas veces estimula a pensar en el más acá. ¿El motivo? 2009 ha sido designado como el Año Internacional de la Astronomía (AIA2009) por la Unesco, a pedido de la Unión Astronómica Internacional (IAU, por sus siglas en inglés), una organización que nuclea a casi 10.000 astrónomos de todo el mundo.

CÓRDOBA. Observatorio de la Universidad Nacional. El astrónomo Guillermo Goldes junto al Gran Ecuatorial, primer telescopio del país.
La elección del año no es un hecho azaroso, sino un homenaje a Galileo Galilei, el gran científico italiano que echó a rodar el desarrollo de la astronomía moderna hace justo 400 años, cuando apuntó el telescopio al cielo por primera vez. Todavía se discute el origen de esta tecnología e incluso de las primeras observaciones. Probablemente otros hayan precedido a Galileo en el uso de un artefacto como ese para examinar el firmamento. Sin embargo, él fue pionero en realizar observaciones y dejar asentado cada uno de sus hallazgos: la rugosa superficie de la Luna o las cuatro lunas de Júpiter, por ejemplo.
Al comenzar este año de festejos, cuyo eslogan es «El universo para que lo descubras», la astrónoma franco-argentina Catherine Cesarsky, presidenta de la UAI, reseñaba los progresos del último siglo: «Hace cien años, apenas sabíamos de la existencia de nuestra propia Vía Láctea. Hoy sabemos que muchos miles de millones de galaxias forman nuestro universo, que se originó hace aproximadamente 13.700 millones años. Hace cien años no teníamos medios para discernir si existían otros sistemas solares en el universo. Hoy conocemos más de 200 planetas alrededor de otras estrellas en nuestra galaxia y nos dirigimos hacia una comprensión de cómo podría haber aparecido la vida. Hace cien años estudiábamos el cielo usando únicamente telescopios ópticos y placas fotográficas. Hoy observamos el universo desde la Tierra y desde el espacio, desde las radiofrecuencias a los rayos gama, usando tecnología de alta definición».
Además de los logros destacados por Cesarsky, la astronomía es una ciencia que, muy por el contrario de lo que se presume, también ha volcado sus conocimientos en áreas tan diversas como la salud, la seguridad pública, los procesos industriales y la informática. En el libro Down to Earth, la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés) da cuenta de numerosas aplicaciones, como por ejemplo un algoritmo creado para describir objetos astrofísicos (estrellas de neutrones, remanentes de supernovas, galaxias e incluso cometas) que finalmente también resultó útil para desarrollar un sistema de reconocimiento de melanomas asistido por computadora.
Son varios los objetivos propuestos para el AIA2009 –en los más de 140 países que participan de las actividades, entre los que se encuentra la Argentina–, para los cuales se han pergeñado once proyectos especiales que cubren un amplio abanico de temas: desde el fortalecimiento de las comunidades astronómicas en los países en vías de desarrollo hasta el mejoramiento del equilibrio de género entre los científicos y la promoción del acceso al conocimiento astronómico para personas ciegas o sordas.
«La astronomía en la Argentina tiene una gran tradición de esfuerzo, trabajo, educación y descubrimientos», cuenta Beatriz García, miembro de la Colaboración Internacional en el Observatorio Pierre Auger de Mendoza e integrante del Nodo Nacional del AIA2009. «El Observatorio de Córdoba mapeó todo el cielo sur hace más de un siglo, y un grupo de astrónomos de ese mismo observatorio estuvo a punto de probar la teoría de la relatividad antes de 1919 (cuando se validaron las ideas propuestas por Albert Einstein) –enumera la investigadora–. También, el Pierre Auger, un observatorio de astrofísica de partículas, ha conseguido demostrar que algunos de los rayos cósmicos provienen de galaxias con núcleos activos, lo que los transforma en un nuevo objeto de la astronomía». (Los rayos cósmicos están formados por partículas elementales súper energéticas que llegan desde los confines más remotos del universo, es decir que están asociadas con los primeros instantes –menos de un segundo– después del Big Bang).
Recuperar la oscuridad
Uno de los encuentros más convocantes fue el de las 100 Horas de Astronomía, realizado entre el 2 y el 5 de abril en simultáneo en todos los países participantes del AIA2009. Durante estas jornadas, hubo observaciones, transmisiones por Internet en vivo e interconexiones con grandes observatorios de todo el mundo. La idea era permitir que la mayor cantidad posible de personas pudieran tener una experiencia similar a la que tuvo Galileo hace 400 años. En la Argentina se realizaron observaciones en una docena de locaciones distribuidas desde Ushuaia, en Tierra del Fuego, hasta El Potrerillo, en Tucumán. En algunos lugares, las 100 Horas de Astronomía coincidieron con un «evento de cielo oscuro», que es una reducción controlada de la iluminación para generar conciencia sobre la «polución lumínica». La idea de este tipo de actividades «es mostrar los efectos nocivos de la iluminación nocturna indiscriminada, alentar a mejorar los sistemas de luminarias y recuperar la oscuridad para facilitar la visión de los cielos estrellados», indica García.
En 1992, la IAU y la Unesco declaraban conjuntamente: «El cielo ha sido y es una inspiración para toda la humanidad. Sin embargo, su contemplación se hace cada vez más difícil e, incluso, para las jóvenes generaciones empieza a resultar desconocido. Un elemento esencial de nuestra civilización y cultura que se está perdiendo rápidamente, y esta pérdida afectará todos los países de la Tierra».
En este sentido, los emprendimientos del AIA2009 propician un terreno fértil para iniciar un reconocimiento del tema. «Sin embargo, falta llegar a los que están en niveles de decisión», señala el astrónomo Roberto Venero, responsable de la Secretaría de Extensión de la Facultad de Ciencias Astronómicas y Geofísicas de la UNLP y también integrante del Nodo Nacional del AIA2009. «Si se construye un edificio, parece que es más llamativo poner cantidades de luces en todos los sentidos. El edificio se ve hermoso, pero nadie advierte que el entorno se ha transformado por su presencia –ejemplifica–. También hay que ver el alumbrado urbano: no se pide que no se ilumine, sino que se lo haga bien. Y si la iluminación se hiciera como corresponde, habría un ahorro genuino de energía. El problema de la pérdida del cielo no es un problema astronómico. Es un problema cultural».
A medir la Tierra
Entre el 20 y el 27 de junio se puso en marcha el Proyecto Eratóstenes, para medir las dimensiones de la Tierra con el método utilizado por el científico griego 300 años antes de Cristo. Eratóstenes –encargado de la biblioteca de Alejandría– calculó el diámetro de nuestro planeta a partir de la medición de la sombra proyectada por una varilla clavada en el piso. «Es considerado uno de los experimentos científicos más espectaculares de la historia de la ciencia –comenta García–. El año pasado hubo 2.500 alumnos de todo el país midiendo y este año esperamos duplicar el número».
Otra de las actividades que generó gran entusiasmo fue el estreno mundial de la ópera Galileo Galilei, basada en la obra de Bertolt Brecht, en el Teatro Argentino de La Plata, en el marco de una gran muestra que incluyó conferencias y observaciones con telescopio.
El de la astronomía, si se quiere, es un caso extraño. Es la única ciencia que puede ser (y es) practicada por aficionados. Tanto que –según la IAU– por cada astrónomo profesional existen, al menos, 20 aficionados. «Los aficionados tienen un rol fundamental en la difusión de la astronomía –indica Venero–. Ellos son más, aman lo que hacen y no tienen las presiones burocráticas que sufren los profesionales». En setiembre, justamente, en el Observatorio Astronómico de La Plata, se está realizando una reunión entre aficionados y profesionales con el fin de intercambiar experiencias y de generar proyectos comunes.
Por otra parte, además de aficionados, hay millones de personas que todos los años compran telescopios, pero la evidencia sugiere que la mayoría raramente se usa para la astronomía (suelen quedar de adorno en una biblioteca o reclutados en el desván). Por eso, durante este año también se desarrolla un programa mundial llamado «Amnistía para telescopios» destinado a que las personas lleven sus poco usados instrumentos ópticos a diferentes encuentros en los que los astrónomos les enseñen cómo usarlos.
Desde tiempos inmemoriales nos preguntamos acerca del inicio de la vida y sobre nuestro lugar y destino en el universo. Mientras estos interrogantes sigan encendiendo nuestra curiosidad, la imagen esplendorosa de una galaxia o la intuición ante la inasible materia oscura brillarán con luz propia en el horizonte de nuestras dudas existenciales. Y eso bien vale, por lo menos, un año de festejos.
Verónica Engler |
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SEÑALES
Una de piratas
Cuando parecía que estaba todo inventado en materia de saqueo a los recursos naturales, una empresa con sede en Miami acaba de emprender un negocio insólito, rentable y sin riesgos. Desde su página de Internet (www.makhena.com) ofrece agua dulce del río Paraná y otros de la llanura argentina. La operatoria es sencilla: como cualquier buque tiene que estar lastrado con cierto peso para mantenerse equilibrado, los mercaderes en cuestión desembarcan su carga en los puertos, cargan agua dulce «para la vuelta» y la venden a un precio muy conveniente en Oriente Medio, África y Europa, donde luego es potabilizada.
La ONG ecologista Río Paraná, denunciante de la maniobra, señala que la extracción se realiza en el Paraná por estar menos contaminado que el río de la Plata, y que en la propia página web se precisa que el objeto de la transacción es «un elemento insustituible que escasea a medida que aumenta la demanda». Este tráfico se realiza en la más absoluta impunidad y en las propias narices de la Prefectura Naval, ya que no existe legislación alguna en la materia.
Vecinos en lucha
El 23 de marzo de 2003, el 81% de los habitantes de Esquel expresó, en un plebiscito, su decisión de rechazar la minería metalífera contaminante. Sin embargo, los grandes conglomerados mineros siguen intentando revertir esta contundente decisión popular. Contra esos intentos, y en apoyo a las demás comunidades afectadas, la Asamblea de Vecinos Autoconvocados de Esquel realizó una marcha por las calles céntricas de la ciudad hasta la puerta del municipio. Este tipo de actividad minera, cuestionada por su impacto negativo sobre la calidad de vida de la población, fue favorecida por leyes sancionadas en la década del 90, que otorgaron beneficios en materia impositiva, así como ventajas aduaneras y arancelarias a las empresas del sector.
La cámara canalla
Le prometieron que iban a apagar la cámara, pero la mantuvieron encendida. La filmaron mientras contaba cómo se prostituía y millones de personas vieron su imagen y escucharon su voz en el programa 70.20.10, conducido por Chiche Gelblung. Se hace llamar Lucía, tiene 77 años y su historia fue revelada por la periodista Mariana Carbajal en el diario Página 12. «Es muy grande el mal que me han hecho», cuenta allí la mujer, que se encuentra con problemas de salud a raíz de la difusión de su historia. «Siento mucha vergüenza por mis nietos, que no sabían». El Foro de Periodismo Argentino hizo público su repudio a la utilización de una cámara oculta que «arrasó con el derecho a la intimidad de la persona que apareció en el informe. Ni siquiera se tuvo en cuenta que la víctima, de avanzada edad, podría ver afectada su salud al hacerse público un testimonio que ella intentó mantener en reserva en todo momento».
No calumniarás
El título –Proyecto de ley de libertad religiosa– es atractivo. Y, a primera vista, nadie que respete la libertades civiles tendría por qué oponerse a una norma que se presente así. Sin embargo, la iniciativa, firmada por la diputada Cinthya Hotton, del monobloque Valores Para Mi País, despertó numerosas críticas. Es que, entre otras cosas, propone modificar el Código Penal para incorporar los llamados «delitos contra la libertad religiosa y de conciencia». De este modo, figuras penales que ya existen, como las lesiones y las calumnias e injurias, tendrían un estatuto especial si son cometidos contra líderes religiosos. El artículo 161 del proyecto propone reprimir «con prisión de seis meses a dos años a quien agrediere de hecho o de palabra a un ministro de una confesión religiosa». Lo que implica, según la opinión de no pocos juristas, una privilegio injusto que, además, podría ser utilizado como argumento contra las críticas a instituciones cuyas opiniones –sobre la pobreza, la sexualidad, la vida y la muerte– tienen un peso considerable en la opinión pública argentina.
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A FONDO: RICARDO SAPEI - VICEPRESIDENTE 1º BANCO CREDICOOP
Cooperativas y cambio social
El Plan de Ingreso Social con Trabajo, recientemente anunciado por el Gobierno Nacional, para el que se asignan 1.500 millones de pesos a fin de generar 100.000 nuevos puestos de trabajo, a través de la creación de cooperativas, marca un buen camino que es necesario continuar profundizando. La elección del modelo cooperativo agrega un valor al proyecto: el de impulsar el espíritu solidario, muy distinto al de la búsqueda individual de empleo en un contexto de crisis internacional. Este último aspecto es insoslayable, tiene que ver con la falta de respuestas del neoliberalismo a las demandas sociales. Según un reciente informe de la FAO, 1.000 millones de personas en el mundo no satisfacen sus necesidades alimentarias.
Lo paradójico es que en otras épocas de la humanidad, como en la Edad Media, las hambrunas eran consecuencia de la falta de alimentos. Hoy los recursos para proveer de alimentos a toda la población mundial triplican la demanda y, sin embargo, un sexto de esa población sufre hambre, lo que constituye una realidad inadmisible. Todo esto echa por tierra los paradigmas del modelo neoliberal, definidos en el Consenso de Washington, y deja claro que la teoría del derrame es falsa; es decir que el vaso de los que más tienen no se llena nunca y, por lo tanto nunca alcanza a derramarse sobre los más necesitados. Queda absolutamente claro que el mercado no resuelve los problemas de distribución; por el contrario, el modelo de concentración los agudiza, y no puede haber equidad social sin una intervención del Estado con políticas activas en ese sentido.
Cuando el Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos hace referencia, en su Propuesta, a la perversa distribución de la riqueza, está planteando la posibilidad de otro modelo en el que la economía social juegue un papel preponderante. Los cooperativistas planteamos la inserción del Estado en actividades estratégicas, el desarrollo del mercado interno y de las fuerzas productivas nacionales, a las pymes y entidades de carácter social como actores principales.
Los cooperativistas tenemos una valiosa experiencia con los emprendimientos del IMFC, especialmente la exitosa gestión del Banco Credicoop, una gran cooperativa nacional que cumple con su doble carácter. Por un lado, es una empresa obligada a competir, con las mismas reglas, con empresas capitalistas y tenemos que estar en condiciones de prestar a los asociados el mejor servicio. Y, por otro lado, somos una organización social con voluntad transformadora. Nosotros asumimos, desde el mismo momento de la fundación, el desafío de demostrar que se podía ser eficientes y democráticos y haber sido capaces de demostrarlo en la práctica nos llena de orgullo. Haciendo referencia al rol del movimiento cooperativo, y tomando como base al mensaje de la Alianza Cooperativa Internacional con motivo del último Día Internacional de la Cooperación, podemos decir que en función de estudios que realizó la Organización Internacional del Trabajo, las cooperativas fueron mucho más resistentes a la crisis que otros modelos de empresas,. La pregunta es por qué las cooperativas son capaces de superar las situaciones de crisis. La diferencia está en el modelo de gestión. La empresa cooperativa representa en la vida de la actividad económica un modelo de gestión distinto, alternativo, que en vez de los beneficios se centra en las personas, incrementa la incidencia de esas personas en la sociedad, guía sus operaciones sobre la base de valores y principios solidarios.
Y el otro gran componente es la integración; los cooperadores debemos ser protagonistas en esa trascendente tarea. América del Sur, por ejemplo, es un conjunto de países que tiene capacidad para resolver los problemas más acuciantes del futuro de la humanidad (energía, alimentos y agua) y existen en estos momentos importantes coincidencias en la mayoría de los gobiernos. Debemos avanzar en un camino de integración regional porque está en juego el bienestar de millones de latinoamericanos.
Desde el cooperativismo es mucho lo que podemos aportar, especialmente en estos escenarios de desigualdad social manifiesta, no sólo a partir de la solución de necesidades comunes con el servicio que le puede prestar la empresa cooperativa, sino fundamentalmente en ese otro rol de herramienta de transformación social, generando espacios de poder que permitan luchar de manera efectiva por una sociedad justa, equitativa y solidaria. |
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