Accion
Banco Credicoop
TAPA
PAÍS
COOPERATIVISMO
ENTREVISTAS
IMAGENES
MUNDO
CULTURA
 
 
 

EDICION 1046
SEGUNDA QUINCENA
MARZO DE 2010

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

: : EDICIONES ANTERIORES
: : COMUNÍQUESE
: : QUIÉNES SOMOS
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
SEÑALES
Ojos que no ven
Culturas originarias
La lucha continúa
Noticias y mentiras

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
AGENDA
: : LUGARES
: :
CINE
: : TEATRO
: : TV
: : LIBROS
: : RADIO
: :
INTERNET
: : VIDEOS
: : DISCOS
: : REVISTAS
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
BICENTENARIO

JULIO ARGENTINO ROCA


Monumento
a la crueldad

Escuelas, calles, estatuas ecuestres y hasta una ciudad homenajean al llamado «conquistador del desierto». Sin embargo, su figura representa la antítesis de los principios libertarios de mayo.
 
 
 
Google

Web Accion

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 









































< INICIO

 


PAÍS: MODELOS EN PUGNA

Al filo de la navaja


Cuando Cristina Fernández de Kirchner anunció la anulación del Decreto de Necesidad y Urgencia que creaba el Fondo del Bicentenario para pagar deuda externa por 6.569 millones de dólares con reservas del Banco Central, los rostros de los legisladores opositores que escuchaban el discurso de apertura de las sesiones ordinarias del Congreso expresaban distensión y satisfacción. Pero la reconfortante sensación duró poco, de inmediato, diputados y senadores del variopinto conglomerado debieron asimilar un duro golpe: la Presidenta informó al plenario que había firmado un decreto simple para abonar 2.372 millones a los organismos financieros internacionales y otro DNU con el fin de utilizar 4.187 millones de las reservas para cancelar los vencimientos de este año. El hecho de que se previese que el uso de estos fondos estaría sujeto a la supervisión parlamentaria no atenuó la furia de quienes, apenas unos minutos atrás, estaban seguros de haberle puesto coto «al autoritarismo kirchnerista».



CONGRESO. Cristina Fernández, flanqueada por los presidentes de ambas cámaras, antes de su discurso de apertura de las sesiones ordinarias.

Antes, Cristina Fernández había arremetido simultáneamente contra las corporaciones mediáticas y también contra algunos integrantes del Poder Judicial, a los que no identificó, al afirmar: «Necesitamos jueces que fallen no de acuerdo con la tapa de Clarín, sino de acuerdo con el Código Civil y Penal», concitando así reacciones que se tradujeron en las habituales protestas corporativas con las que suelen responder los colegios de abogados, pero también más discretas quejas de magistrados que se sienten afectados por las generalizaciones.
Lo cierto es que la enérgica decisión gubernamental de llevar adelante sus políticas sin aceptar los límites que impondría la nueva composición del Congreso ni someterse a condicionamientos, dejaría al Ejecutivo sin margen de maniobra para una negociación. Esta situación ha suscitado un arduo debate en el que se entremezclan los argumentos institucionales y las especulaciones electoralistas, al tiempo que se soslaya la discusión de fondo.
Los voceros del oficialismo se muestran inflexibles en el rechazo de cualquier acuerdo que pudiese significar el debilitamiento del Ejecutivo o formas disimuladas de cogobierno. Aunque también hay quienes consideran peligroso multiplicar las confrontaciones y tensar la cuerda hasta un límite en el que efectivamente pueda ponerse en peligro la gobernabilidad, sobre todo considerando que, como señala Robinson Salazar en su libro La nueva derecha, una reflexión latinoamericana, los medios de comunicación de masas y fundamentalmente la televisión –que vehiculiza las emociones y los miedos– funcionan como aliados estratégicos de las fuerzas neoliberales «al fijar una imagen en la subjetividad colectiva, utilizar la mercadotecnia como factor vital para vender una idea, y ensimismar a los ciudadanos ante el efecto de colores, sonrisas y palabras que no cargan de sentido, sino que desproblematizan a la realidad e inducen a que asumamos a la política como algo gaseoso, cerúleo y eventual, todo ello para vestir con un velo al poder concentrado en las elites».

Situación inédita

Por su parte, la oposición, dispersa en numerosos fragmentos e incapaz de acordar propuestas concretas –como se evidenció durante los debates por las retenciones, la estatización de las AFJP o Aerolíneas Argentinas–, parece proponerse demostrar que la carencia de acuerdos en los temas fundamentales de la agenda política no es un obstáculo para obtener el control de las comisiones del Congreso con un objetivo transparente: impedir que los proyectos del Ejecutivo tengan dictamen favorable.
En verdad, se trata de una situación inédita en 27 años de democracia, ya que nunca antes se pretendió subordinar a la primera minoría a la sumatoria de todos los partidos y grupos que, por distintas razones, se oponen a sus iniciativas. Ni en 1987, tras la dura derrota del radicalismo en las legislativas, ni diez años después cuando el justicialismo fue vencido por la Alianza, se puso en cuestión que la presidencia de las principales comisiones en el Congreso continuara en manos del partido de gobierno.
Cabe recordar, además, que el ímpetu y la energía que hoy exhiben los líderes de las distintas coaliciones y partidos para enfrentar al kirchnerismo no tienen punto de comparación con la indiferencia –y en muchos casos la complicidad– que manifestaron en su momento ante la cruzada privatizadora emprendida por el gobierno de Carlos Menem que, por ejemplo, promovió la enajenación de Yacimientos Petrolíferos Fiscales y la destrucción del sistema ferroviario. Más aún, la convertibilidad, que generó la hecatombe de 2001, imperó durante casi una década, sin que menemistas y radicales se privaran de apelar a la represión para controlar la protesta de sus víctimas. Tampoco las estrategias diseñadas por los economistas ligados con los centros financieros internacionales, como el Plan Brady y el Blindaje, que determinaron la duplicación de la deuda externa, fueron cuestionadas en su momento por quienes hoy cuestionan cada paso que da el Gobierno.
Las inconsecuencias señaladas quedaron una vez más de manifiesto en el rechazo por parte de la Comisión de Acuerdos del nombramiento de Mercedes Marcó del Pont como titular del Banco Central.
Es que los méritos académicos de la economista habían sido reconocidos hace pocas semanas por los mismos parlamentarios que ahora la objetan simplemente por haber obedecido a sus convicciones. Alfonso Prat Gay y Martín Redrado, abanderados de la ortodoxia económica, nunca debieron afrontar situaciones similares.
Esta dura puja entre un oficialismo que no acaba de hacer pie y una oposición que no para de hacerle zancadillas puede tener consecuencias indeseadas si ambas fuerzas persisten en ir por todo. En efecto, es previsible que el cansancio ciudadano ante la proliferación de argucias y artimañas favorezca y profundice la indiferencia, un caldo de cultivo ideal para que la derecha vuelva por sus fueros.
La judicialización de la política se inscribe en este peligroso escenario. Una muestra de que se prevé utilizarla como ariete es la denuncia penal por «desobediencia judicial» que presentaron diputados de la Coalición Cívica contra la Presidenta y todos los ministros de su gabinete, por entender que la actuación del Ejecutivo en el tema de las reservas «constituyó un claro alzamiento contra lo resuelto por el Poder Judicial y un ardid para saltear la facultad del Congreso de revisar los DNU, tal como claramente estatuye el procedimiento constitucional».
En verdad, las resoluciones a las que se alude son medidas cautelares de los jueces que no apuntan a la resolución de la problemática planteada sino a bloquear o demorar la ejecución de los actos de gobierno, ya que, en cada caso, la última palabra la tiene la Corte Suprema, algunos de cuyos miembros ya han expresado su rechazo a convertir el alto cuerpo en un órgano de supervisión de los otros dos poderes.
Como señalan numerosos observadores, al debate político se le esquiva el bulto dado que muchos de los que se sienten triunfadores en los últimos comicios legislativos se ven obligados a enmascarar su verdadero pensamiento conservador tras eufemismos, generalizaciones y apelaciones a la ética, la moral y la defensa de las instituciones. Se pretende entonces que sea la justicia la que decida la corrección o incorrección de las decisiones políticas, como si los jueces fuesen entes neutrales y no estuviesen influidos mayoritariamente por doctrinas jurídicas y filosóficas que priorizan la defensa del viejo orden instituido por una minoría. Que esta metodología perversa es la punta de lanza de maniobras de mayor alcance, lo estaría indicando la febril actividad de Elisa Carrió para acorralar al Gobierno en los tribunales, una estrategia que incluye, aunque parezca un delirio, la posibilidad de iniciarle un juicio político a la Presidenta de la Nación.
Todo indica que, si no impera la racionalidad, se establecerá una denodada competencia para determinar quién se opone con mayor intransigencia al Gobierno con el fin de capturar ese multifacético y cambiante 70% del padrón que se ha constituido en un espejismo para ciertos dirigentes, en lugar de articular esfuerzos para impulsar iniciativas que terminen con la exclusión, la pobreza y la inequidad social.
Carrió ya adelantó su posición, diciendo: «Yo nunca me voy a sentar a conversar con alguien del oficialismo».

Daniel Vilá

Declaración del IMFC
«Hay una fractura que atraviesa la Argentina. No es una falla geológica. Es una confrontación ideológica y política que pone en riesgo la gobernabilidad y amenaza la estabilidad democrática. La agudización de las tensiones que tienen como epicentro el Congreso de la Nación refleja la existencia de lecturas y visiones diferentes acerca del modelo de país que se debe construir. No es una cuestión de formas y procedimientos. El conflicto es de fondo. Y tampoco es nuevo. Viene de lo profundo de la historia». A través de una declaración, titulada La crisis se resuelve con política, el Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos fijó su opinión acerca del enfrentamiento entre el Gobierno Nacional y diversos sectores de la oposición. «Estamos en una encrucijada difícil, donde un conglomerado heterogéneo de fuerzas políticas y mediáticas se ha coaligado para obstaculizar la acción del Poder Ejecutivo. Por estos días están los que miran con simpatía procesos como el de Honduras, ampliamente condenado por la mayoría de los países de América latina y el Caribe», señala el Instituto en el texto difundido el pasado 8 de marzo. Acerca de la resolución de la tensa situación, el IMFC aboga por «acuerdos que permitan dirimir los conflictos sin llegar al estallido de las instituciones, pero sobre la base de sostener los cambios que se han producido en los últimos años, en cuanto a la mayor capacidad del Estado para fijar e instrumentar políticas públicas destinadas a fortalecer el mercado interno, promover el crecimiento económico con inclusión social, mantener una estrategia de integración regional, profundizar las medidas en defensa de los derechos humanos y todo aquello que signifique modificar el andamiaje jurídico del modelo neoliberal heredado de las décadas pasadas. Y para ello –concluye– además de encontrar los puntos mínimos de acuerdo, es de vital importancia dar una participación activa a la ciudadanía».

Ernesto ESPECHE - Periodista

Batallas


Dos hechos confirmaron la vigencia de la lucha contra la impunidad. Las Abuelas de Plaza de Mayo hallaron al nieto 101: Francisco Madariaga Quintela –nacido durante el cautiverio de su madre, Silvia Quintela, desaparecida cuando estaba embarazada de cuatro meses–, se reencontró con su padre después de 32 años. Por esas horas, detuvieron en Estados Unidos a Roberto Bravo, prófugo por la Masacre de Trelew. El represor pagó una fianza millonaria y quedó en libertad mientras se tramita su extradición.
Los avances en la justicia por los crímenes de la represión son posibles por la confluencia de dos factores: la histórica tarea del movimiento de derechos humanos y la promoción que el Estado nacional hizo de esa tarea a partir de 2003. Se configuró así una memoria oficial del pasado reciente que permitió reinstalar en la agenda pública un conjunto de debates necesarios y fue, de este modo, un motor para repensar y transformar la relación entre Estado, sociedad y mercado.
En contra de esas transformaciones se unificó el bloque opositor. Eduardo Duhalde hizo un llamamiento a «parir» en 2011 un gobierno que respete «al que quiere a Videla y al que no lo quiere». No se trata de un exabrupto. En simultáneo, un grupo de jueces, entre los que se encuentran viejos amigos del poder militar, que dilatan los juicios a los represores, obstaculizan la ley de Medios y traban el uso de reservas.
Para desandar el rumbo iniciado en 2003 es fundamental reconfigurar la memoria oficial en función del país que busca «parir» la derecha opositora en todas sus variantes. Por ello, la defensa militante que Elisa Carrió hizo de Ernestina Herrera de Noble no se puede pensar por fuera de la reivindicación videlista de Duhalde. «Los hijos de Noble son nuestros hijos», había manifestado la líder de la Coalición Cívica en referencia a la denuncia por apropiación que recae sobre la principal accionista de Clarín.
La batalla contra la impunidad del genocidio no se libra al margen de otras batallas; se inscribe, más bien, en las grandes pujas por orientar el proyecto de país. Siempre fue así, pero hoy se percibe con inédita claridad.

 
   

























































































































< INICIO

 

PAÍS: ARGENTINA Y BRASIL

Circuitos integrados

La complementariedad productiva y tecnológica entre empresas de los dos mayores países de América del Sur (la Argentina y Brasil) sigue siendo un terreno aún prácticamente inexplorado, a más de dos décadas de los primeros intentos de integración. Sólo un conjunto de trasnacionales del hemisferio norte aprovecharon las ventajas obtenidas en sucesivas oleadas de políticas neoliberales. En los últimos meses, sin embargo, ambas naciones empezaron a perfilar un nuevo relacionamiento industrial, orientado esta vez a fortalecer los eslabones menos poderosos de las respectivas cadenas industriales.



ACUERDOS Y SECTORES. La industria automotriz, un ejemplo paradigmático.

Autoridades de ambas naciones avanzaron a mediados de febrero en la definición de los sectores fabriles en los que, en una primera etapa, se buscará profundizar la integración productiva. Plantearon, además, una agenda común a seguir, para que el crecimiento previsto tras la crisis internacional sea aprovechado por muchos más actores que en el presente.

Estratégicos y sensibles
Tras reunirse en Buenos Aires con el secretario de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior brasileño, Welber Barral, su par argentino, el secretario de Industria, Comercio y Pyme, Eduardo Bianchi, afirmó que «hemos avanzado como nunca antes».
Se refirió así a los acuerdos sobre dos grandes grupos de sectores en los que se decidió trabajar. Por un lado, áreas estratégicas; por otro, áreas sensibles. En el primer caso, se incluyeron los ramos de petróleo y gas, autopartes, aeronáutica y maquinaria agrícola, a partir de importantes antecedentes y potencialidades. El segundo conjunto comprende rubros en los que la complementación es altamente factible, a condición de que se contemplen fortalezas y debilidades: madera y muebles, línea blanca (heladeras, cocinas y lavarropas), vinos y lácteos.
El progreso en el entendimiento argentino-brasileño concreta las directivas emanadas del más alto nivel presidencial, a fines de 2009, y de los ministros de Economía, Producción y Relaciones Exteriores, el pasado 5 de febrero, para «reducir a su mínima expresión las tensiones que se generan a partir del comercio bilateral».
La tarea a realizar en los próximos meses consiste en difundir en niveles gubernamentales y cámaras empresariales el abanico de oportunidades que se abre a partir de la profundización de políticas que permitan la integración productiva.
Por lo pronto, funcionarios de los dos países ya empezaron a trabajar en el relevamiento de los instrumentos financieros disponibles. Y a la vez buscarán remover los inconvenientes de instrumentación de tales créditos, para acompañar el esfuerzo de las compañías, particularmente medianas y pequeñas. A tal fin vienen participando de las gestiones integradoras directivos de la banca pública de los dos países: el Banco de la Nación Argentina (BNA), el Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), el Banco de Brasil y el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (Bndes).
En ese mismo sentido, se prometió apurar la puesta en marcha del Fondo para la Convergencia Estructural del Mercosur (Focem), creado precisamente para financiar programas que fortalecen los procesos de integración.
El desafío, dijo el secretario Bianchi, «no pasa porque la compañía de un país le venda al otro. Se debe apuntar a la asociación de las empresas, entre sectores de ambos países que hoy compiten, para complementarse y mejorar sus potencialidades». El caso, sostuvo el titular de Industria, es que «la integración política de las diferentes naciones del Mercosur fue bien capitalizada por las grandes empresas. Por eso ahora desde los Estados nacionales debemos alentar la integración de las pymes».
En la última cumbre ministerial realizada en Buenos Aires, por lo pronto, el vicepresidente del Bndes, Armando Mariante, anunció que esa entidad aportará asistencia financiera a las empresas brasileñas que decidan radicarse en la Argentina y también a las argentinas que se instalen en Brasil.
En este terreno, además del conocido caso de la industria automotriz (que involucra, por cierto, a un gran número de autopartistas), existen progresos en proyectos de integración en el sector metalmecánico, y de madera y muebles.
Durante el próximo encuentro entre los mandatarios Cristina Fernández y Luiz Inácio Lula da Silva, la Argentina presentará el listado de empresas nacionales productoras de bienes y servicios para la industria de petróleo y gas, para incluirlas en los importantes proyectos de expansión de las estatales Petrobras y Petrosal, tras los megadescubrimientos de hidrocarburos en aguas del Atlántico.

Redes productivas

Entre los documentos intercambiados en las reuniones binacionales, un trabajo de la Agencia Brasileña de Desarrollo Industrial (ABDI) advirtió que «la materialización plena de los beneficios de la integración abarca no sólo la liberalización de los flujos de comercio, sino un proceso de reorganización de las empresas y de las cadenas de abastecimiento y de distribución».
El principal vector de ese cambio es la inversión, cuyo ritmo «determinará la velocidad de los procesos de integración de la economía regional, así como también la intensidad de los conflictos que podrán surgir», en función de las características del intercambio.
Pero no se trata sólo de suavizar tensiones provocadas por la reducción del espacio de los productores nacionales en mercados hasta ahora relativamente protegidos. Lo central, coinciden a ambos lados de la frontera, es impulsar una complementariedad que articule redes productivas regionales y globales; incremente la participación de las pymes locales; eleve el valor agregado y el contenido tecnológico de las exportaciones, y permita la conquista de nuevos mercados en terceros países.

Daniel Víctor Sosa

 

         






































































































































































<INICIO

 

 

SOCIEDAD: LUDOPATÍAS

Mujeres en juego


Laura hojea una revista sin detenerse en ninguna nota hasta que encuentra una nueva publicidad. Allí hay una mujer frente a una máquina tragamonedas. La modelo simula sorpresa ante el colchón de fichas que escupe el aparato. Laura se reconoce. Tiempo atrás visitaba los casinos en busca de esa promesa de felicidad. No iba de noche luciendo un vestido deslumbrante como el de la mujer de la publicidad, sino de día, mientras su marido trabajaba y sus dos hijos estaban en la escuela. «Entraba a la sala y me olvidaba de todo, de los desencuentros con mi pareja, los problemas con los chicos, las obligaciones de la casa, todo», relata Laura, quien desde hace más de un año se encuentra en un tratamiento para recuperarse de su adicción al juego. Es un problema que tradicionalmente afectaba más a los hombres, pero con el correr de los años y la propagación de casas de juego se extiende hoy por igual entre las mujeres.



PARA TODOS LOS GUSTOS. La oferta de juegos de azar ha crecido y se ha diversificado en los últimos años. Esa es, según los especialistas, una de las causas del aumento de las ludopatías.

«Hace 20 años el 80% de los pacientes eran hombres. Hoy, los porcentajes están casi iguales: el 55% son varones y 45%, mujeres», compara Susana Calero, a cargo del Servicio de Adicciones del Hospital Álvarez y directora del Centro de Asistencia, Capacitación e Investigación de las Sociadicciones (Cacis), donde tiene 20 consultas por semana. La misma paridad revelan las estadísticas del Centro de Prevención y Asistencia al Jugador Compulsivo de la provincia de Buenos Aires. Desde 2005, cuando se abrió su primera sala de atención, hasta la actualidad –cuentan con siete centros–, 3.209 personas recibieron asistencia. Del total, el 49,6% son mujeres.
«Las causas del crecimiento se encuentran al preguntarse qué les pasa a las mujeres, cuáles son las carencias que las llevan a la adicción. Ahí aparecen cuadros depresivos, angustia, falta de vínculos, carreras sin terminar, falta de realización laboral –enumera Calero–. Una persona con proyectos, obligaciones y motivaciones en la vida puede ir a jugarse unas monedas al bingo, volver cada tanto y no por eso generar una adicción. Cuando al otro día no se tiene ninguna preocupación u ocupación empieza el problema».
Isabel Sánchez Sosa coordina la Asociación de Jugadores Compulsivos desde hace 25 años. «Hay cada vez más mujeres adictas al juego. Algunas se vuelcan a las maquinitas por aburrimiento, en el caso de las mujeres mayores, viudas o separadas; o por falta de proyectos, ya que al haberse alejado los hijos, no encontraron ninguna actividad placentera que les ocupe el tiempo».
Sánchez Sosa responsabiliza por el crecimiento del fenómeno a la propagación de los casinos: «El alza está dada por la infinita oferta: hay bingos por todos lados, casinos de fácil acceso y las famosas maquinitas». Para Mabel Burin, especialista en género y salud mental y autora de libros como El malestar de las mujeres. La tranquilidad recetada, «el problema de las mujeres ludópatas existe desde siempre, pero más invisibilizado y con aspectos caracterizados como “de contacto social”, como reunirse para jugar a la canasta o al bridge. Siempre con un carácter insistente, como una actividad a la que no se podía faltar, que había que repetir del mismo modo y entre las mismas personas».
«La diferencia es que, a pesar de tener el carácter compulsivo que tiene la ludopatía actual, en esas oportunidades el dinero no jugaba un papel importante. Si en la actualidad aumentó tanto el número de mujeres adictas al juego es porque está más visibilizado, se consulta más y se denuncia más. La instalación y proliferación de casinos y bingos favoreció esa visibilización y ese aumento gigantesco de mujeres ludópatas», considera Burin.

Atadas al tragamonedas

Mientras los hombres prefieren la ruleta o las carreras de caballos, las mujeres siguen las luces de las máquinas tragamonedas. «Empiezan por curiosidad. Van con un grupo de amigas, con la pareja o algún familiar y vuelven solas», cuenta Calero. ¿Por qué las maquinitas atrapan tanto a las mujeres?, pregunta Acción. «Porque se ponen en juego cientos de estímulos. Hay muchas luces, alfombras rojas, aire acondicionado y un mozo que te ofrece una bebida, en ese mundo la mujer se siente importante», responde la especialista.
Laura dejó cuatro años de su vida frente a las maquinitas. «Me generaban una sensación de alivio, entraba a la sala y me olvidaba de todo. Me sentaba en mi “máquina de la suerte” y ahí pasaba horas», recuerda. «Podía estar 10 minutos o la noche entera, dependía de la plata que lograba conseguir», precisa. Su momento de escape era la mañana. Llevaba a sus hijos al colegio y aprovechaba para jugarse unas monedas. «Mentía mucho, le decía a mi marido que me iba a la verdulería, me olvidaba de ir a buscar a los chicos a la escuela, de ir a la reunión de padres, en poco tiempo me llené de deudas y hasta le robé la plata de la comunión a mi hijo», confiesa.
La mayoría de las pacientes –señala Calero– viven sus primeras experiencias en los casinos como un momento de diversión. «Se entusiasman. La primera vez se van contentas porque ganaron, la segunda frustradas porque perdieron, pero terminan volviendo para intentar recuperar lo perdido», explica. Sánchez Sosa agrega: «Después empiezan a usar sus ahorros y a pedir plata prestada a amigos y parientes. Luego la situación se complica y algún hijo se entera por un pariente o amigo que la madre debe mucha plata».
Teresa tiene 52 años y es profesora de inglés. «Ese juego estúpido me terminó atrapando, hasta tal punto que no podía pasar ni un solo día sin ir al casino. Fichaba, como si fuera un trabajo. A veces, iba a la mañana y a la tarde, pasaba hasta diez horas adentro, sin que me importaran mis hijos, mi trabajo, ni comer. Las pocas veces que había ido al casino jugaba a la ruleta, pero poco. No tenía ganas de perder. Hasta que descubrí las tragamonedas. Un día tuve un cumpleaños en la confitería del hipódromo de Palermo. Una amiga que estaba conmigo me dijo: “¿Vamos a espiar que hay atrás?” y se abrió un mundo inimaginable. Parecía Disney. Eso de apretar un botón y ganar. Mágico», relata.
Los bingos y la quiniela son otros dos espacios de apuesta para las mujeres. «A diferencia de las tragamonedas, que generan aislamiento, el bingo genera una relación con otras mujeres jugadoras –señala Calero–. Esos lugares te ofrecen también muchas cosas: te dan un número para el sorteo de un televisor, te dan el té, encontrás un lugar, gente con quien conversar». Según estadísticas del Centro de Prevención y Asistencia al Jugador Compulsivo bonaerense, el 62% de los pacientes jugaban en las tragamonedas, el 11% a la ruleta, el 7% al bingo, el 3% a la quiniela y el 2% al Black Jack.
Burin coincide con las demás especialistas en la necesidad de abordar los problemas psicosociales de las ludópatas, pero a la vez remarca que tiene un rol importante el conjunto de estímulos de cada juego. «Es cierto que la soledad, el aislamiento y la falta de contactos sociales son factores que inciden para que las mujeres de mediana edad, amas de casa y que viven solas, sean las candidatas a jugar compulsivamente, pero hay otros juegos por dinero, como la quiniela, que no producen semejante adicción, o sea que hay que tener en cuenta también los factores potencialmente adictivos que tenga el estímulo que se les ofrece».

Sin límite de edad

En los últimos años, las especialistas no sólo registraron un aumento progresivo de pacientes mujeres, sino que además vienen alertando sobre una ampliación de la franja etaria de afectadas. Si el promedio general de mujeres ludópatas era de 35 y 40 años, hoy sus edades van de los 20 hasta los 70. «Las chicas –comenta Calero– antes de ir a un boliche, prefieren ir al casino como salida de sábado por la noche. Primero, van en grupo de amigas, y luego alguna de ellas se entusiasma, le dice a las demás que se queda en su casa, pero en realidad se va sola al casino».
«Se trata de pibas con sueldos magros, con problemas de pareja, o con padres que no se hacen cargo de sus hijos y que ante cualquier situación se frustran. El casino aparece como un lugar donde se borran todos sus problemas, a lo que se suma la generación de adrenalina, la emoción de ganar. Es un escape ante una realidad displacentera», considera.
En el otro extremo, se encuentran casos de mujeres adictas con más de 70. «Los hijos a cargo de la abuela se van el fin de semana con la familia, pero no se la quieren llevar y les recomiendan que vayan al bingo, donde tienen cena, show y fichas por un precio accesible. Con el tiempo se dan cuenta de que la abuela no paga la luz, que no se compra los medicamentos y tiene la heladera vacía».
Si comúnmente una mujer vive tironeada por la presión de cumplir con los cánones de belleza, triunfar laboralmente y criar a los hijos, una madre ludópata ve a sus niños como un obstáculo que le impide moverse en libertad. «Si la mujer tiene hijos chicos, lo que se suele ocurrir es que se conviertan en un carga, lo que no quita que dejen de ir al casino o bingo. Los dejan durmiendo solos, en alguna casa de comidas rápidas o sentados en una silla en la puerta del casino», explica Calero.
«Hay una total abstracción de la realidad, entran y se olvidan de todo, incluso de sus hijos. No lo viven con culpa, sino como un conflicto. En cambio, el hombre está más libre porque no tiene asignada la tarea de cuidado de los chicos. A lo sumo es el proveedor del hogar y, en ese caso, la mujer se ve obligada a salir a trabajar, a vender la casa, el auto». En este contexto de abandono y desesperación, según la especialista, «las mujeres son más proclives a pensar en el suicidio y, en cambio, el hombre a tomar la decisión y a cometer la acción».
Laura asiste desde hace más de un año al Cacis (www.cacis.com.ar), en el hospital Alvarez. Allí recibe la contención de los especialistas y tiene un espacio para reflexionar sobre sus problemas con otras en su misma situación. «Es un proceso lento y difícil, pero me siento acompañada. Pude mejorar la relación con mis hijos y mantener mi pareja», cuenta, orgullosa de sus avances. Teresa también continua asistiendo al grupo de autoayuda de Jugadores Compulsivos. «Me siento comprendida y contenida. No se pone el acento en el pasado sino en cómo salir. Y ahora me siento en paz y armonía conmigo y con el medio».

Elisabet Contrera

 

     




























































































< INICIO
 

SEÑALES 


Ojos que no ven

Según un informe del Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires, las cataratas congénitas constituyen la causa del 20% de las cegueras en los niños. Los especialistas aseguran que la detección y el tratamiento temprano de esta enfermedad, que en muchos casos es hereditaria, evitaría la pérdida de la visión.
Las cataratas se caracterizan por un cambio en el cristalino del ojo que en lugar de ser transparente se encuentra opaco, lo que provoca una visión borrosa e indefinida. Son más conocidas por afectar a adultos mayores. En los recién nacidos, en cambio, las cataratas se identifican por una pequeña mancha blanca que se forma en la pupila.
«El tratamiento debe realizarse alrededor del mes y medio de vida y no hay que esperar más, porque si se la deja librada a su suerte, la enfermedad avanza y el niño sufrirá una disminución permanente en la visión», advirtió Arnaldo Medina, director ejecutivo del hospital regional El Cruce, de Florencio Varela, uno de los dos hospitales provinciales que cuenta con la tecnología necesaria para realizar la intervención en forma totalmente gratuita.
Por su parte, Mercedes Leguía, jefa del servicio de oftalmología del centro de salud, indicó que «para detectar las cataratas, el pediatra o el médico de familia debe realizar un examen visual en busca de un reflejo rojo en el ojo del bebé al exponerlo a una luz potente».


Culturas originarias

En San Salvador de Jujuy se creará un Centro de Investigación Científica e Innovación Tecnológica cuya particularidad será recuperar los saberes populares de las culturas originarias. Así lo establecieron en una reunión preliminar el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Lino Barañao, y la dirigente social Milagro Sala, junto con el secretario del Consejo Federal de Ciencia y Tecnología, Hugo De Vido. El centro buscará potenciar la tarea docente que viene realizando el Instituto de Educación Superior que funciona en la Asociación Civil Túpac Amaru, y realizará investigaciones orientadas a obtener soluciones a problemas regionales, con especial énfasis en cuatro áreas de conocimiento vacantes: promoción de la salud, turismo rural, desarrollo local y economía social, y desarrollo industrial y diseño.


La lucha continúa

Mientras sigue paralizada la aplicación de la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, a causa de presentaciones judiciales impulsadas por representantes de la concentración mediática, el amplio arco de sectores sociales que durante décadas bregaron por lograr la sanción de un marco legislativo de carácter democrático, redobla la lucha con el objetivo de que se ponga en marcha lo dispuesto por la norma, sancionada en 2009 con el apoyo de amplias mayorías en ambas cámaras legislativas.
La Confederación Cooperativa de la República Argentina, en un comunicado firmado por su consejo de administración, reclama la plena vigencia de la ley 26.522. «Si antes teníamos cerrado el acceso a los medios electrónicos por imperio de una ley del último gobierno de facto, hoy seguimos imposibilitados de acceder a los medios audiovisuales porque el monopolio informativo lo impide», afirman las autoridades de la confederación.
En el mismo sentido se pronunció la Coalición por una Radiodifusión Democrática mediante una radio abierta montada en las afueras del Congreso Nacional el 1º de marzo, y con movilizaciones y actos en Salta, Mendoza, Rosario y Santa Fe. La Coalición nuclea a entidades defensoras de los derechos humanos, universidades, medios alternativos, gremios de la comunicación, cooperativistas y movimientos sociales, entre otros sectores que pugnan por la pronta puesta en marcha de la ley que reemplazó al vetusto decreto firmado por el dictador Videla, defendido y sostenido durante casi 30 años por las corporaciones de la comunicación.



Noticias y mentiras

No era Almagro, no estaba inundado y no se trataba de un robo. Pero el canal Todo Noticias (TN) dijo exactamente lo contrario. Fue después del temporal que azotó a Buenos Aires el último 19 de febrero. La movilera, Dominique Metzger, y el conductor, Sergio Lapegüe, «cubrieron», con un relato plagado de suposiciones injustificadas, prejuicios y otros ejemplos de mala praxis periodística, el presunto robo a una peluquería en Vera y Angel Gallardo, barrio porteño de Villa Crespo. Por «señas» hechas por «los vecinos», Metzger infirió que dos chicos –morochos, de bermudas y gorro con visera– que estaban sacando agua del local eran, en realidad, ladrones. Finalmente, la dueña de la peluquería explicó que esos chicos eran sus hijos. «Tuvimos una confusión acá, con los vecinos», se justificó Metzger.

   
























































< INICIO
  A FONDO:
Carlos Heller - Presidente Banco Credicoop. Diputado Nacional


El rostro político de la inflación


El debate acerca de la inflación trasciende las polémicas que los medios instalan en función de su agenda; en realidad, evidencia un rostro político muchas veces en forma velada, que se expresa no sólo en opiniones diferentes sino en concepciones opuestas. Cada enfoque resume una posición ideológica, ya que no es sólo un tema económico de índole técnica, es principalmente político y deviene del conflicto de intereses de sectores en pugna.
Una frase que repito frecuentemente es que la inflación es a la economía lo que la fiebre es a una persona, es síntoma de una enfermedad. Pero nadie está enfermo de fiebre. Entonces, la discusión es cuál es la enfermedad verdadera que produce la inflación. Para algunos economistas ortodoxos es el exceso de gasto y la emisión monetaria.
Centrar el origen del aumento de precios en el incremento del gasto público lleva a reducir el gasto en general, pero en especial el gasto social. La idea implícita de este análisis es «si aumentamos el poder de compra de la población de menores ingresos, ello repercutirá en mayor demanda, en especial de alimentos, y por lo tanto se generarán aumentos de precios». De la misma forma, el argumento sirve para intentar frenar los aumentos salariales que están discutiendo los gremios, dado que dichos aumentos se irían a precios; una idea incorrecta, pero que intenta impedir el avance hacia una mejor distribución del ingreso.
Disiento con los enfoques ortodoxos, la suba de precios tiene que ver con la excesiva concentración de la economía y la falta de oferta diversificada. Los aumentos parten de la capacidad que tienen las grandes empresas de formar los precios y apropiarse del mayor poder de compra de la población que surge de mejores salarios y de herramientas redistributivas del ingreso como la universalización del subsidio por hijo.
Por eso la primera gran división en la puja distributiva radica entre quienes viven de su salario y quienes tienen la propiedad de los recursos productivos y luego, dentro de estos últimos, los grupos concentrados de la economía que tienen el control de los distintos eslabones de la cadena productiva y detentan el poder suficiente para formar los precios de los bienes y servicios. Una puja bastante desigual, puesto que la inflación históricamente ha sido un mecanismo de licuación de los salarios: la recomposición salarial siempre va detrás, es más lenta que el aumento de ganancias asociado con los aumentos de precios.
Nunca es bueno que haya inflación alta, y por ello hay que combatirla, pero las consecuencias sociales de los programas de enfriamiento de la economía sobre las clases populares, siempre han sido mucho más graves que los efectos de la inflación. La inflación les quita poder de compra, pero el ajuste les quita el trabajo.
Las herramientas para enfrentar la inflación parten de una decisión política del Gobierno, que debe enfrentarla no sólo con una estrategia de precios administrados sino con medidas que apunten a limitar la codicia y la desmesura del lucro. El centro hay que ponerlo en los costos de las empresas, del cual los salarios son una parte menor en términos macro (relación que siempre depende del rubro), y fundamentalmente en las ganancias de las mismas. Para tener una idea de la magnitud de estas ganancias, puede citarse que en 2008 y 2009 se enviaron al exterior por utilidades y dividendos más de 6.500 millones de dólares (3.563 en 2008 y 3.197 en 2009) que contrastan con los 1.600 y 1.900 millones de dólares enviados por igual concepto en 2006 y 2007, respectivamente. Estos números demuestran que la capacidad de ganancia se desvincula de la situación macroeconómica general; las grandes empresas esquivan la crisis cargando los costos sobre los trabajadores y los consumidores.
Hay una gran diferencia entre la rentabilidad necesaria y la máxima rentabilidad posible. La primera la puede impulsar un Estado comprometido con su pueblo, la segunda es la consecuencia de la sociedad a merced del mercado. Al no debatirse el carácter político de la inflación, los mismos que la generan y reclaman soluciones como la ortodoxa, que no los afectan. A través de los medios confunden a la población, como si la inflación fuera un problema monetario o el resultado de impericia económica, cuando en realidad no es nada más ni nada menos que uno de los síntomas de la conflictividad de intereses en la puja distributiva.

   
   

BICENTENARIO: JULIO ARGENTINO ROCA

Monumento a la crueldad


Al comparar documentos surgidos después de aquel 25 de mayo de 1810 con los de la historia violenta que protagonizaron los argentinos en los últimos doscientos años, debemos preguntarnos: ¿cómo fue posible eso? ¿No aprendimos nada de aquella gesta libertaria? Es que, sin duda alguna, la historia la escriben los que logran mantenerse en el poder. Y eso es lo que nos pasó. Se tomaron como ejemplo personajes que hicieron uso de la violencia extrema, del poder para provecho propio, y se adoptó como modelo la «civilización», que provenía del pensamiento europeo, sin adaptarlo a las formas autóctonas de las tierras «descubiertas», repitiendo así la trágica historia del llamado continente «civilizado», el «primer mundo», con sus genocidios, sus racismos, sus interminables disputas fronterizas, la explotación al máximo de sus conquistas coloniales, traicionando el denominado espíritu cristiano, que se utilizó como motivo fundamental para hacer todo lo contrario de lo que se declamaba.
Dentro de los muchos ejemplos de nuestra historia surge la figura de Roca. Se nos ha hecho creer que Roca trajo el progreso y la definitiva organización de la Argentina como país. Sí, pero todo eso se basó en la negación de los principios libertarios de mayo, de los sueños de nuestros verdaderos libertadores, y dio como resultado una nación que negó casi constantemente, durante sus 200 años de existencia, esos principios marcados ya por la Asamblea del Año XIII, y cantados en el himno: «Ved en trono a la noble igualdad. Libertad, libertad, libertad». La igualdad en libertad.
Con Roca se da la más despiadada concepción del racismo. Basta comparar los documentos de mayo con los discursos del llamado «conquistador del desierto». Manuel Belgrano disponía en su expedición al Paraguay: «Todos los naturales son libres, gozarán de sus propiedades y podrán disponer de ellas como mejor les acomode. Desde hoy les libero del tributo. Les concedo un comercio franco y libre de todas sus producciones (...) les habilito para todos los empleos civiles, políticos, militares y eclesiásticos». Si comparamos esto, escrito en 1810, con el discurso de Roca de 1879 ante el Congreso de la Nación, podremos ver qué hondo habían caído los principios libertadores. Dice Roca ante el Parlamento, al dar por finalizado el genocidio perpetuado contra los habitantes naturales del sur argentino: «La ola de bárbaros que ha inundado por espacio de siglos las fértiles llanuras ha sido por fin destruida». Y en el mismo discurso: «El éxito más brillante acaba de coronar esta expedición, dejando así libres para siempre del dominio del indio esos vastísimos territorios que se presentan ahora llenos de deslumbradoras promesas al inmigrante y al capital extranjero».
De la misma manera se podrían comparar los documentos de Juan José Castelli, en especial su «Proclama de Tiahuanaco», del 25 de mayo de 1811, o la «Disertación sobre el servicio personal de los indios», de Mariano Moreno, también de 1810, y la resolución de la Asamblea del Año XIII acerca de la libertad de vientres, con las disposiciones de Roca al finalizar la llamada Campaña del Desierto, por las cuales, sin decirlo, reimplantó la esclavitud en la Argentina. Lo dejan en claro los documentos de la isla Martín García, donde se enviará a los prisioneros de los pueblos originarios a trabajar en construcciones militares, y las disposiciones de Roca enviando a mapuches y ranqueles a trabajar en los cañaverales tucumanos en la producción azucarera. Pero quizá el documento que mejor describe la tragedia indígena argentina después de la campaña de Roca son estas líneas de la crónica del diario El Nacional, de 1879: «Llegan a Buenos Aires los indios prisioneros con sus familias. La desesperación, el llanto que no cesa. Se les quita a las madres indias sus hijos para en su presencia regalarlos, a pesar de los gritos, los alaridos y las súplicas que hincadas y con los brazos al cielo dirigen las mujeres indias. En aquel marco humano, unos hombres indios se tapan la cara, otros miran resignadamente el suelo, las madres indias aprietan contra el seno al hijo de sus entrañas, el padre indio se cruza para defender a la familia de los avances de la civilización». Huelga todo comentario.
En total, después de la campaña de Roca, se entregaron 41.787.023 hectáreas de tierra a 1.843 terratenientes. Al presidente de la Sociedad Rural, José María Martínez de Hoz, se le entregaron 2.500.000 hectáreas, a 541 oficiales del Ejército se les dieron 4.679.510 hectáreas. Al general Roca se le obsequiaron 65.000 hectáreas. Más tarde, ya presidente, Roca entregará 2.500.000 hectáreas de territorio patagónico a 137 estancieros ingleses y a diez de otras nacionalidades.

Expulsados

En sus dos presidencias, Roca apostará a lo europeo. No sólo la inmigración multitudinaria, sino también todo aquello que siguiera el mismo camino de lo que se consideraba progreso: los ferrocarriles, el comercio, la inversión de capitales.
La inmigración de europeos vino a llenar los vacíos de un país despoblado por las guerras internas entre federales y unitarios y el genocidio de los pueblos naturales. Y con los inmigrantes llegaron también las ideologías políticas que iban creciendo en el movimiento obrero mundial.
Comenzaron a formarse las organizaciones obreras en sus luchas por los principios fundamentales de la dignidad del trabajador. Por ejemplo, la jornada de ocho horas. Esto no fue visto con buenos ojos por Roca, quien, ya en su segunda presidencia, hará aprobar la Ley de Residencia, sin duda alguna, la ley más cruel de la historia de la legislación argentina. Por esa ley se expulsaba a todo ciudadano extranjero que promoviera ideas o actos contra la conciencia nacional. Por supuesto, las víctimas principales fueron aquellos extranjeros agitadores del movimiento obrero que luchaban por leyes en defensa de la dignidad humana. Lo perverso de esta ley es que se expulsaba a los hombres, dejando aquí solas a sus familias: a sus mujeres con sus pequeños hijos. Así, esas familias quedaban separadas para siempre, porque a los expulsados no se les permitía volver a entrar al suelo argentino. Debieron abandonar el país miles de obreros, no sólo durante el mandato de Roca sino también de los otros presidentes que le siguieron, y también en la democracia, durante las presidencias de Yrigoyen, Alvear y Perón. Fue Frondizi quien, en 1958, tuvo la iniciativa de anular dicha ley, que representó un verdadero monumento a la crueldad. También Roca fue el primer presidente que ordenó reprimir con las armas una manifestación obrera, el 1º de Mayo de 1904. Allí cayó muerto el marinero Juan Ocampo, bajo las balas policiales.
Todo esto sería impensable si se tuviera en cuenta que en 1837, Esteban Echeverrría, siguiendo los lineamientos del pensamiento de mayo, había escrito el Dogma Socialista, donde se imaginaba otra Argentina. Basta leer este párrafo para darse cuenta de la profundidad del pensamiento de Echeverría y de la diferencia con el posterior accionar de los Mitre y los Roca. Dice Echeverría: «Asociación, progreso, libertad, igualdad, fraternidad, términos correlativos de la gran síntesis social y humanitaria, símbolos divinos del venturoso porvenir de los pueblos de la humanidad. La libertad no puede realizarse sino por medio de la igualdad, y la igualdad, sin el auxilio de la asociación o del concurso de todas las fuerzas individuales encaminadas a un objeto, indefinido: el progreso continuo. Fórmula fundamental de la filosofía del decimonoveno siglo: el camino para llegar a la libertad es la igualdad. La igualdad y la libertad son los principios engendradores de la democracia».
¡Qué diferencia con lo que se hizo después! Se califica a Roca como un positivista: sin duda alguna, pero un positivista negativo.
Se ve claramente esto en la política fronteriza. Aquel sueño de Bolívar, de los Estados Unidos de América latina, no pudo cumplirse. Los países que habían tenido los mismos libertadores comenzaron a encerrarse. Roca y su ayudante intelectual, el perito Moreno, tomaron el problema fronterizo como algo fundamental. Roca va a implantar el servicio militar obligatorio y crear un ejército de acuerdo con el modelo prusiano que va a traer el general Ricchieri. La misión principal de ese ejército era asegurar «las sagradas fronteras de la patria». Pero fue un ejército que sólo participó en la represión interna. Sus triunfos fueron la represión de la huelga de los obreros metalúrgicos en la Semana Trágica, la represión de los peones rurales patagónicos en las huelgas de 1921, la de los hacheros de La Forestal, en el mismo año, y se especializó en golpes militares contra la democracia. La saga culminó, durante la última dictadura, con la desaparición de personas, uno de los sistemas más crueles de la represión empleados en la historia de la humanidad. La única acción de guerra, la de las Islas Malvinas, terminó con la derrota total y la muerte de más de 600 jóvenes soldados que cumplían con aquel servicio militar de Roca.

Semillas de paz

A pesar de que Roca no cumplió con ninguno de los principios de mayo y es autor del genocidio contra los pueblos que desde siempre habitaron estos extensos suelos, tiene hoy el monumento más grande de Buenos Aires, en el centro de la ciudad. Una ciudad patagónica lleva su nombre, escuelas, colegios y calles en la casi totalidad de las ciudades y los pueblos argentinos se llaman Roca.
La historia del mundo ha demostrado que los verdaderos defensores de la humanidad fueron aquellos que siempre trataron de eliminar la desigualdad entre los seres humanos, que no es otra cosa que eliminar la violencia.
Lo sabían ya los hombres de aquel mayo, que llegaron a cantar, tres años después, el «Ved en trono a la noble igualdad. Libertad, libertad, libertad». Roca –con su campaña genocida racista, con su sentido del «progreso» de más poder para el poder, con su persecución a los que buscaron un mundo más generoso, el que marcó fronteras entre pueblos iguales– no merece estar en el foro de los verdaderos héroes del pueblo, de todos aquellos que sembraron con su sacrificio la semilla de la paz en estas pampas tan amplias y generosas.

Escribe:
Osvaldo Bayer
Escritor

< INICIO