Finalmente, y cortando clavos, la Selección logró clasificar. Ante esta situación es probable que muchos piensen que Maradona no es el mejor DT del mundo. Ni siquiera uno de los mejores cincuenta. Así se explicaría que teniendo el equipo más costoso del continente, haya logrado clasificar recién en el segundo tiempo de la última fecha.
Sin embargo el Diego ha demostrado que posee una virtud incuestionable. Luego de su defensa de la felación como método de desahogo y revancha por el maltrato de cierto periodismo, el tipo logró que sus dichos se reprodujeran hasta el infinito, en todos los formatos posibles de la comunicación, dentro y fuera del país.
Si a esto le sumamos aciertos incuestionables, como las recordadas frases «Se le escapó la tortuga» o «La pelota no se mancha», veremos que Maradona ha incorporado un nuevo concepto en el debate de las ideas, que consiste, casualmente, en que las ideas no se debaten. No. Ni se debaten, ni se analizan, ni nada. No es cuestión que ahora que la Selección clasificó se instale un debate sobre la performance del equipo. Para nada. Suficiente con tirar un slogan con gancho... y ¡chau!, si te gusta bien y si no seguí mamándola. Así de simple.
En realidad este método de la frase corta, punzante, descalificadora, es usado cada vez más por cierto periodismo para quien un titular que lo defina todo y no deje lugar ni a la duda ni al debate, es el Santo Grial que muchos secretarios de redacción anhelan. Tampoco importa que lo expresado en el titular sea cierto. Importa que tenga gancho. Y cuanto más gancho tenga, menos espacio y menos texto necesitará la nota que desarrolle el tema. ¿Para qué? Si se dice que Fulano es chorro, porque conviene al medio que Fulano sea chorro, no es necesario dar explicaciones acerca de que la investigación recién comienza, que las pruebas son endebles o que hay intereses de por medio. Con poner en tipografía catástrofe «FULANO ES CHORRO» alcanza y sobra. Luego, para evitar juicios se podrá agregar en letra chiquita, «Fulano es chorro, habría dicho un primo del cuñado, aún no identificado».
Esto del título grande y la nota chiquita es tan rendidor que, si bien la idea nació en la gráfica, hoy lo usan hasta los noticieros de radio y televisión, que comienzan con una sección llamada «Títulos» donde dicen lo que quieren que se sepa antes de que a alguien se le ocurra hacer zapping.
Por eso Maradona es un grande. Porque el tipo se sienta para la conferencia de prensa, que se entiende que es el lugar donde debe dar algún tipo de explicación o bajar algún marco teórico, tira el Exocet y se las toma. Luego todos hablan de lo que dijo, y no de lo que no dijo.
Algo parecido hacen los políticos, por eso no sería raro que el ejemplo del Lole, acerca del voto y el medio del culo, se extendiera.
Se ve que lo escatológico, rinde, simplifica y, sobre todo, evita todo tipo de repregunta.
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