| |
|
|
|
CULTURA:
BANDAS Y SOLISTAS PARA EL PÚBLICO SUB 10
Los chicos quieren rock
Paradójicamente, el llamado «rock para chicos» maduró. Desde que, a fines de los 90, surgieron las primeras bandas, se fue consolidando una escena que parece confinar a la clásica canción infantil a la vitrina de los recuerdos. Papando Moscas, La Banda del Musiquero Loco, los Sin Cebolla, entre otros, encabezan una tendencia que crece con shows en vivo y suele incluir coloridas comuniones rockeras para toda la familia, entre la experiencia teatral, lo lúdico y el ritmo.

SIN CEBOLLA. Rock eléctrico de veras, lejos del reviente, pero también del Sapo Pepe y el didactismo, con mucho ánimo de fiesta.
«Ver pulgas de 3 o 4 años con la remera de tu banda, está buenísimo. Hay chicos que ya son grandes y fueron a un recital de Los Piojos y dijeron: “Antes de ver a Los Piojos, vi a los Sin Cebolla”. Queremos ser la primera banda de rock de los chicos», comenta Andrés Pederiva, músico de Sin Cebolla, que no acepta el rótulo de «rock infantil». «Como hay un rock para adultos, también hay uno para chicos. Y nosotros lo hacemos en sus variantes de reggae, ska, punk, pero de la forma en que se debe hacer. Hay una idea de que la música para chicos tiene que sonar mal o de manera “chi-qui-ti-ta”, pero para nosotros no es así».
En la misma sintonía, Gustavo Libedinsky, líder de Papando Moscas, la más convocante de estas bandas, sostiene: «Eliminamos la palabra infantil porque está bastardeada, habitualmente se entiende como aniñado. Tratamos de escribir en un lenguaje claro, contamos historias basadas en la vida cotidiana de los chicos, en la relación con sus pares, con los adultos, sus juegos, la escuela. También tomamos situaciones que podrían ser de conflicto y las encaramos desde el humor. Luego de cuatro discos, hemos logrado un estilo propio».
La Banda del Musiquero Loco, por su parte, demuestra que, aunque sea para pequeños, la ejecución musical puede ser impecable. Este dúo está compuesto por la saxofonista Mariela Chintalo y el tecladista Diego Dubarry, que fueron parte de las bandas de Charly García y Fito Páez. «Nunca lo vivimos como un antagonismo, sino como un complemento», dirá Chintalo, también vocalista de una de las bandas que más adeptos tiene entre los hijos de famosos.
Parece ser que los chicos de entre 2 y 10 años quieren rock. Luego saltarán con una base rockera a los recitales de las grandes bandas, que cada vez convocan un público más púber. En vivo, la consigna es atrapar la atención de los niños. Los shows duran poco más de una hora y son un compilado de ritmo, energía e información visual y sonora; puede haber personajes que entran y salen de escena al ritmo de las canciones, máquinas de humo y láser. La idea es no quedarse quieto. ¿Qué chico lo hace? La mayoría de los integrantes son maestros de música o tuvieron alguna experiencia en la docencia preescolar. Pero se despegan del triángulo, el toc-toc y la canción del Sapo Pepe (actual hit de los jardines de infantes). «Sobre lo que hacemos hay prejuicios, principalmente de la gente que no es del palo del rock», comenta Pederiva. «Nosotros nos separamos de la música naif. Hace un tiempo vos decías “rock” y los padres te contestaban: “¡No, si en el jardín se escucha la música del patito cuac-cuac”».
«Estamos más cerca de la imagen del rockero que de la del maestro jardinero», dice por su parte Libedinsky. «Salimos a escena con todos los ingredientes que demanda el rock puestos al servicio de un espectáculo para chicos», y, entre bromas, agrega: «Si somos los Rolling Stones argentinos del rock para chicos, yo soy Mick Jagger… bah, peso el triple». El humor es fundamental en estas propuestas, que no sólo existen en formato grupal: además de los populares Luis Pescetti, Adriana o Magdalena Fleitas, entre otros, más ligados al «clásico» sonido de música infantil con algunos ritmos latinoamericanos, existen solistas para chicos con aires de rock.
Mariana Cincunegui, quien fuera integrante de Piojos y Piojitos y, junto a Los Pandiya, una de las primeras en incorporar un sonido eléctrico en las canciones para niños, editó recientemente el recomendable disco AlasMandalas. Cincunegui grabó con músicos de jazz de la talla de Ernesto Jodos, Juan Cruz de Urquiza, Daniel Maza y Ricardo Nolé. Otra solista destacable es Gertrudis y su perro vaca, con el recomendable Canciones para estar despierto, cercano al jazz y al blues. Para los que le gusta recorrer bateas, los discos para chicos de la brasileña Adriana Calcanhotto son para el deleite.
Aunque este fenómeno parece estar en franco crecimiento, Gustavo Libedinsky no se anima a hablar de tendencias. «María Elena Walsh se sigue versionando porque creo que es un clásico, y quién no respeta su obra. Pero podemos diferenciarnos de ese estilo, como tampoco cantamos sobre conductas a seguir: no bajamos línea. Para aprender hay otros caminos, no enseñamos a cepillarse los dientes ni cuándo hay que dejar los pañales. Tratamos de entender a los pibes como padres y docentes y, también, de ponerle humor a situaciones cotidianas, para desdramatizarlas».
El fenómeno es un choque de subculturas: la rockera de sexo, drogas y rock and roll y la del mundo infantil. «Mamadera, chupete y rock and roll», postula Libedinsky. Y completa: «La cultura del rock entrando al 2010 creo que está llena de fetiches y clichés, que muchas veces son un juego o una estética impuesta. De eso nos reímos. No me animaría a decir que somos “Peter Capusotto para chicos”, pero la actitud rock del reviente, el “no me importa nada”, ya son parte de un chiste y nosotros también nos reímos».
Mariano Ugarte
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
| |
| |
|
LUGARES |
|
| |
|
|
|
|
|
MAFALDA
Barrio de San Telmo, Ciudad de Buenos Aires
Uno recorre las calles de la ciudad con una lógica que, la mayor parte de las veces, se aproxima a los dictados de la conocida «Guía Filcar». Pero siempre hay excepciones, como la que origina la escultura de Mafalda sentada en un banco de plaza en la esquina de Chile y Defensa, en pleno corazón de San Telmo, enclave turístico por excelencia de Buenos Aires.
Con poco más de 80 centímetros y un vestido verde claro, Mafalda espera acompañante a pocos metros del edificio donde vivía su creador, Quino. Ubicado en Chile 371, en la puerta puede verse una placa que avisa: «Aquí vivió Mafalda». Una forma de señalar que, en ese punto exacto del sur de la ciudad, se inspiró el autor para crear a Guille, Manolito, Libertad, Felipe y Susanita, personajes indelebles de la cultura popular argentina. La cola para sacarse una foto con Mafalda siempre es larguísima. El resultado deviene en una postal urbana que despierta sonrisas, recuerdos, sueños inconclusos, cierta nostalgia que atraviesa varias generaciones.
A partir de allí, el recorrido puede seguir el ritmo de la historieta, como si turistas nacionales, internacionales o vecinos del barrio quisieran entablar un diálogo de globos y viñetas, sentados al lado de la colorida escultura. Otros buscan viejos comercios, locales que seguramente sirvieron de inspiración a Quino. Y algunos hasta se animan a comparar su trazo preciso y austero sobre el añejo papel con tal o cual fachada, presumiblemente restaurada.
Tal vez se trate de una forma especial de recorrer San Telmo, con la célebre historieta en la mano, casi escapando del tufillo comercial que inunda la propuesta turística del barrio. En ese sentido, Mafalda nos sigue interpelando, nos invita a pensar que, mientras el mundo sigue girando, dan ganas de bajarse, al menos por un rato. M. U. |
|
|
|
|
|
| |
| |
|
CINE |
|
| |
|
|
|
|
|
VIVIR AL LÍMITE
Kathryn Bigelow
Probablemente la mejor de las diez películas nominadas al Oscar este año, el último film de Kathryn Bigelow es una obra poderosa que le vuela la cabeza al espectador a menos de diez minutos de empezada. Basada en las crónicas de un corresponsal que cubrió el día a día de las fuerzas de ocupación norteamericanas en Irak, esa secuencia inicial contiene una explosión filmada y montada con mano maestra, capaz de enviar su onda expansiva más allá de la pantalla sin necesidad de efectos 3D. El objetivo de Bigelow no es solamente proveer sensaciones físicas, sino abordar un lado oscuro de la experiencia del campo de batalla: la de los soldados adictos a la adrenalina, que se exponen a riesgos mortales más allá de lo requerido por sus misiones. Vivir al límite se erige como uno de los films más valiosos y políticos del disperso y fallido cine de guerra contemporáneo. Mariano Kairuz |
|
| |
|
|
|
 |
|
PRECIOSA
Lee Daniela
Con seis nominaciones a los Oscar, Preciosa es la cruda historia de una adolescente negra de Harlem, muy gorda, analfabeta, violada reiteradamente por su padre, maltratada por su madre, burlada y discriminada por sus compañeros de colegio, pero capaz de sacar fuerza desde su interior para soñar con ser otra. La chica lleva adelante, con la contención de una docente y una asistente social, un arduo proceso de superación del terrible entorno de miseria material y espiritual en el que vive. Lee Daniela desarrolla un relato sin concesiones, contraponiendo con notable fuerza dramática ese universo opresivo al esfuerzo de redención personal de la protagonista (una magnífica interpretación de la debutante Garbourey Sidibe). El film no da respiro, suscita polémicas y advierte que el drama en cuestión no es exclusividad de la comunidad afroamericana, sino una realidad universal. Carlos Agosti |
|
| |
|
|
|
DESDE MI CIELO
Peter Jackson
La adaptación del best seller The Lovely Bones (Desde mi cielo, 2002) tuvo un recorrido complicado, y no por nada: el material literario original planteaba dificultades para su traducción audiovisual. No tanto por su premisa
–el asesinato de una chica de 14 años a manos de un hombre de su vecindario, y la infructuosa investigación policial– como por su punto de vista narrativo: todo está contado por la chica muerta, desde un espacio intermedio que ella llama «su cielo». La película fue fustigada por sus efectos digitales (y su pintura algo new age del cielo) y por algunas decisiones de guión poco felices a la hora de condensar la novela. Pero su fracaso de crítica y público debe ser tomado con cuidado, porque a pesar de todos sus problemas, el argumento, la sensibilidad y los procedimientos narrativos del libro son tan poderosos que una afortunada parte de ellos ha sobrevivido en el film. M. K. |
|
| |
|
|
|
|
|
|
|
| |
| |
|
TEATRO |
| |
|
|
|
|
|
HAMLET
William Shakespeare
Austera, con modificaciones de lenguaje, contundente, la versión de la más famosa pieza del Bardo en manos de un notable director como Manuel Iedvabni es la oportuna visión de un clásico para el público del siglo XXI. El fondo está, Shakespeare permanece, aunque se haya privilegiado un teatro del movimiento, con muchas corridas y encontronazos cuerpo a cuerpo, además de alocuciones hacia la platea, como de políticos frente a un pueblo. La historia es conocida (y vigente): a Hamlet su tío Claudio le mató al padre y se casó con su madre Gertrudis, más por el poder que por el lecho. Esa revelación conmueve su sensibilidad y el muchacho ingresa en una locura –primero ficticia y luego real– que lo llevará a desentrañar el misterio a costa de muchas vidas, incluida la propia. Federico Olivera se le atreve al escurridizo carácter del protagonista, viejo caballito de batalla de Alfredo Alcón; Patricia Palmer aporta un novedoso «glamour» a su Gertrudis, papel siempre codiciado por las grandes, y Héctor Bidonde –cuya garra de actor crece con los años– es un convincente Claudio. La gran revelación es, sin duda, Ana Yovino, que entrega una Ofelia carnal, desmadrada, muy lejos de la doncella evanescente. Hay también buenos trabajos de Marcelo Savignone (Laertes), Luciano Suardi (Horacio), Pablo Razuk (sepulturero) y Emiliano Dionisi, actor de inusual luminosidad, en varios papeles. (CCC Floreal Gorini, Sala Solidaridad) Héctor Puyo |
|
|
|
|
|
 |
HASTA QUE LA MUERTE NOS SEPARE
Rémi De Vos
Para asistir al velorio de su abuela, un hombre (Javier Lorenzo) se reencuentra con su madre (Mirta Busnelli) y con el amor de su adolescencia (Céline Bodis) tras muchos años de ausencia. El dramaturgo francés Rémi De Vos (1963) parte de esta situación para componer una divertida comedia que combina el humor negro, el análisis psicológico y la observación existencial minimalista, en la que el balbuceo cotidiano y los pequeños acontecimientos son trascendentales y determinantes. El gran mérito del espectáculo radica en las actuaciones, especialmente en el trabajo de Busnelli. Con acierto, el director francés Paul Desveaux le permite a la actriz crear y resolver escénicamente en la mejor tradición de la actuación «criolla»: el resultado es una composición inolvidable. Bodis y Lorenzo no se quedan atrás, y arman con Busnelli un trío digno de ser visto. (Camarín de las Musas) Jorge Dubatti |
|
|
|
|
| |
| |
|
TV |
|
| |
|
|
|
|
|
ALGUIEN QUE ME QUIERA
Canal 13, lunes a viernes a las 22.30
Esta vez a Pol-ka le bastó uno de aquellos mercados de barrio que casi ya no existen para construir otro artificio «costumbrista». Lejos de pintar la problemática de los personajes en función del mercado, todo deriva en la habitual tira romántica que involucra a los puesteros, sus familiares y amigos. En ese marco, la pareja de Andrea del Boca y Osvaldo Laport y la de Susú Pecoraro y Miguel Angel Rodríguez, más una serie de historias paralelas, sostienen un relato convencional y previsible. Un guión sencillo y eficaz logra compensar lo anterior con acertados momentos sentimentales y dinámica narrativa, aptos para el consumo de una heterogénea y complaciente audiencia. Carlos Agosti
|
|
|
|
|
|
| |
|
|
|
|
|
ANTHONY BOURDAIN: SIN RESERVAS
Discovery Travel, domingos a las 19 y sábados a las 22
En su libro Viajes de un chef, Anthony Bourdain cuenta el origen de la estupenda serie televisiva que ya lleva más de 75 viajes-episodios. El objetivo era escaparle a la rutina del trabajo en el que ya había alcanzado maestría y celebridad. La propuesta consiste en un largo viaje en busca de las mejores comidas del mundo, lo que incluye espacios bien alejados de la civilización occidental y su noción de comodidad. El resultado es hipnótico: no sólo porque lo vemos probar de todo sin asco y cruzar lugares en guerra (el capítulo de Beirut le valió un Emmy), sino también por su carisma y sentido del humor, su capacidad de burlarse de sí mismo y su falta de esnobismo. M. K.
|
|
|
|
|
|
| |
| |
|
RADIO |
|
| |
|
|
|
|
|
AWKA LIWEN
Sábados de 10 a 12 - FM Alas 89.1 (El Bolsón)
Awka Liwen es el programa de la Red de Comunicación Campesina, surgido del trabajo conjunto entre las radios mapuches Petu Mogeleiñ
(El Maitén, Chubut), De la Tierra (Cuesta del Ternero), Cabina Radiofónica de FM Alas, en El Pedregoso y FM Alas (El Bolsón). Cada semana, este grupo de emisoras hermanas realiza una puesta al aire en simultáneo de este espacio dedicado a los testimonios de la lucha del pueblo mapuche. También en Internet (www.fmalas.org) se puede escuchar a representantes de las comunidades hablando sobre la defensa de la tierra y problemas actuales como la extensión de la frontera agrícola y la contaminación. De lo que se trata es de propagar valores contrapuestos a los hegemónicos que, literalmente, hacen desaparecer del mapa a los pueblos ancestrales de nuestra América. Verónica Engler |
|
|
|
|
|
| |
| |
|
LIBROS |
|
| |
|
|
|
|
|
ONITSHA
J.M.G. Le Clézio
Tusquets
256 páginas
La obra del francés Jean-Marie Gustave Le Clézio, premio Nobel de Literatura 2008, intentó, entre otras cosas, un acercamiento a las culturas primitivas de África y América. Onitsha, publicada en español en 1992 y ahora reeditada, es una notable novela en la que reelabora ficcionalmente el primer encuentro con su padre ausente y, al mismo tiempo, el descubrimiento de África. El protagonista se llama Fintan, tiene 12 años y viaja con su madre desde el sur de Francia hasta Onitsha, a orillas del río Níger, para conocer a aquel padre que se instaló allí obsesionado por el deseo de encontrar una ciudad legendaria. El niño será lentamente poseído por esa tierra de nombres mágicos y leyendas ancestrales. El continente no es aquí un paisaje, una mera exterioridad, sino una fuerza extraordinaria que invade los cuerpos, los modela como arcilla, deja marcas en la piel como tatuajes sagrados. África es una conmoción física, una revelación que acelera el pulso, pero también el lugar del abuso y el saqueo colonial, de guerras civiles y niños famélicos, «a la espera del día en que todo pueda renacer». Samuel Zaidman |
|
| |
|
|
|
| |
|
CUENTOS DE CRIMEN Y MISTERIO
Miguel Vedda (compilador)
Unsam / Biblos
208 páginas
Antes de que Edgar Allan Poe estableciera las bases del policial clásico, ya existían en lengua alemana relatos de crimen y misterio con características propias, de manera que es posible hablar de una variante del género diferente al modelo anglosajón y francés. Miguel Vedda, profesor titular de Literatura Alemana en la UBA, reúne en esta antología cinco cuentos de autores de los siglos XVIII y XIX que son exponentes de lo que los alemanes han llamado «narración criminal». Con excepción de Heinrich von Kleist, los escritores seleccionados son casi desconocidos: August G. Meißner, Christian H. Spieß, Jodocus D. H. Temme y Friedrich Halm. Como señala Vedda en la introducción, en esta tradición hay un enigma, pero no un investigador que lo resuelva con sus habilidades deductivas; por el contrario, el acento está puesto en la naturaleza perversa del criminal y las soluciones dependen de causas azarosas o sobrenaturales. Oscilando entre el romanticismo, el realismo y lo fantástico, estos magníficos relatos comparten la idea de un mundo sombrío y trágico, dominado por las pasiones y la arbitrariedad. S. Z. |
|
|
|
|
|
|
|
CHICOS QUE TRABAJAN
Víctor Chebez
Capital Intelectual
108 páginas
El interesante ensayo de Chebez, que indaga sobre la estrecha relación entre la utilización del trabajo infantil y las distintas etapas del capitalismo, posee sin lugar a dudas un enfoque innovador. Asentado sobre los conceptos de invisibilidad y naturalización de la explotación de los niños –primero por parte de la familia, luego extendidos a toda la sociedad–, el sociólogo argentino analiza la situación latinoamericana y las políticas llevadas adelante por la «mano izquierda del Estado». La metáfora, acuñada por su par francés Pierre Bourdieu, se refiere a las políticas sociales –una mano cada vez más pobre, que debe suplir las insuficiencias más intolerables de la lógica del mercado sin contar con los medios necesarios–, a las que el autor denomina «políticas de alivio a la pobreza». Contundente en sus conclusiones, Chebez deja en claro que el tema no figura en la agenda de los gobiernos de la región porque es considerado «un tema menor, para el que se desarrollan estrategias menores que se dirigen a menores, un colectivo social con escaso nivel de organización y sin interés electoral».
Mirta Quiles |
|
| |
|
|
|
|
|
| |
| |
|
DISCOS |
|
| |
|
|
|
|
|
ÚLTIMA GUITARRA
Suma Paz
Melopea
Cuando en abril del año pasado Suma Paz murió a los 70 años, dejó en los cajones del sello Melopea diez grabaciones que iban a ser parte de su nuevo disco. Última guitarra es eso: el trabajo póstumo de una gran artista, que quedó inconcluso. Y eso se nota al escucharlo: su particular voz suena por momentos cansada, algo que seguramente se habría subsanado con nuevas tomas en el estudio. Pero en esta suerte de conmovedor testamento está intacto lo que era su capital principal: esa forma de decir tan delicadamente sobria, siempre siguiendo con fidelidad aquel consejo que le diera su maestro Atahualpa Yupanqui: «No se ponga por delante de su canto». Como en uno de sus recitales –o mejor aún, como si estuviera en el living de su chalecito de Ituzaingó, cantando para un amigo– Suma hace el regalo de una pequeña introducción explicativa antes de encarar los temas de Atahualpa («El salitral», «Me está sobrando guitarra» y «Adiós Tucumán»). Hay también nuevas versiones de canciones que ya había grabado –«La hermanita perdida», «Guitarras de Cuyo» y la delicadísima «Esperando a mi madre», estos dos últimos con letra de Suma y música del cuyano Jorge Viñas– y, en una incorporación tal vez inesperada al repertorio de la cantora, el cierre con una bellísima versión de «Igualito que naides», milonga de otro imprescindible: José Larralde. Darío Raris |
|
|
|
|
|
| |
| |
|
REVISTAS |
|
| |
|
|
|
|
|
EL RÍO SIN ORILLAS
Año 1, número 3
A partir de una larga y bella cita de El silenciero, de Antonio De Benedetto y de otra de El Eternauta, el también largo, bello y denso editorial habla del peligro, el cansancio, la fraternidad, la alegría y la necesidad de seguir adelante. A cargo de un consejo de redacción integrado por una decena de intelectuales jóvenes dedicados a pensar críticamente y con la complejidad que tanto se añora en otros casos, en sus casi 300 páginas esta gruesa y sustanciosa «Revista de Filosofía, Cultura y Política», que toma su nombre de una gran obra de Juan José Saer, incluye en su tercer número, entre otros materiales, conversaciones con María Pía López, Eduardo Jozami (sobre su libro Dilemas del peronismo) y Dardo Scavino, notas que recuperan el pensamiento de Ignacio Lewkowicz –un talentoso y original pensador argentino fallecido tempranamente en 2004– y mucho más, además del aporte de fotos y dibujos. La dirección es O’Higgins 1372, 4º (1426), Buenos Aires. Mail elriosinorillas@gmail.com. www.elriosinorillas.com.ar. Daniel Freidemberg |
|
| |
| |
|
VIDEOS |
|
| |
|
|
|
|
|
NITO SINFÓNICO
Intérprete: Nito Mestre
Acqua Records
El repertorio que es marca registrada, gloria y también casilla de Nito Mestre, tiene en el documental Nito Sinfónico una interesante vuelta de tuerca. El artista decidió encarar trece reconocidas canciones desde un formato diferente, con Alberto Velasco en dirección y arreglos. La prolija factura fílmica se mete en el espíritu del concierto y consigue vislumbrar la plenitud de Nito, que vuelve a bateas con un DVD que se vende junto al disco Flores en Nashville, con sus temas nuevos. El material del video, registrado en el Auditorio Juan Victoria, de San Juan, donde el cuarteto del intérprete se integró a la orquesta y al coro de la universidad local, permite apreciar la estupenda materia prima de los temas de Sui Generis, que alcanzan momentos de notable factura en «Cuando comenzamos a nacer» y «Cuando ya me empiece a quedar solo». Sergio Arboleya |
|
| |
|
|
|
| |
| |
|
INTERNET |
|
| |
|
|
|
|
|
www.radiozonica.com.ar
Se trata de una radio concebida desde y para la red. Creada en 2006, convergen en RadioZonica imagen, sonido y texto, tres posibilidades abiertas por la web que amplían y modifican las fronteras del producto radiofónico clásico. Sin embargo, de nada servirían aquellas propiedades sin una propuesta artística que las contenga. Zonica es una radio con un «concepto gay», aclara Juan Sixto, director artístico de la emisora, pero que no apunta exclusivamente a esa comunidad. Allí radica su novedad. Una oferta de programación amplia y diversa que, con frescura, logra armonizar distintos gustos y preferencias. Distinguida en 2008 con un Premio Eter en el rubro «Creatividad en Radio por Internet», según su director, Zonica cuenta con unos treinta mil oyentes diarios. Magazines informativos, programas musicales y humorísticos, de contacto y relaciones, entrevistas, música nacional y extranjera, arman el crisol de RadioZonica, veinticuatro horas de transmisión online para liberarse de los prejuicios. Maximiliano Zenkiw |
|
| |
|
|
|
|
|
www.rubennaranjo.com.ar
Quienes no conocen a Rubén Naranjo hoy tienen la posibilidad de acceder a un sitio web que recorre su prolífico legado. La Fundación que lleva su nombre, creada luego de su fallecimiento en 2005, impulsa una herramienta fundamental para difundir la obra de este artista, educador y luchador social radicado en Rosario desde muy joven. A lo largo de los años, fue profesor de pintura, participó en Tucumán Arde y se incorporó a uno de los proyectos de educación popular más importantes del continente: la Escuela y Biblioteca Vigil. Allí, Naranjo estuvo al frente de la editorial y fue rector del instituto secundario hasta su intervención en 1977. La vuelta de la democracia lo encontró como director de la Escuela de Bellas Artes de la UNR. También dirigió la biblioteca Popular Pocho Lepratti, creada luego del diciembre trágico de 2001. Declarado ciudadano ilustre por el Concejo Municipal en 2004, su legado artístico y pedagógico con un profundo compromiso social se hace visible a través de esta página rosarina. Ulises Moset |
|
| |
|